Golpe de calor, peligroso enemigo de tu mascota

La respiración jadeante, la pérdida de equilibrio y las mucosas enrojecidas son los síntomas principales a tener en cuenta.

El agua es el mejor aliado de tu perro para luchar contra el calor
El agua es el mejor aliado de tu perro para luchar contra el calor

La respiración jadeante, la pérdida de equilibrio y las mucosas enrojecidas son los síntomas principales a tener en cuenta.

- os golpes de calor no son solo cosa de humanos. Una obviedad que se ejemplifica en las visitas que reciben cada semana las clínicas veterinarias. Walter, un labrador de color marrón, ha sido la última víctima. Los perros, a pesar de la insistencia de algunos dueños, no pueden tomar mucho el sol. Las altas temperaturas, sumado a los extenuantes paseos y los interminables viajes en coche son varias de las razones por las que se producen en animales de compañía. Precisamente, Natalia Arnal, secretaria de Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza, señaló esta última situación como una de las más peligrosas. La temperatura en un vehículo llega a aumentar 0,7º por minuto, lo que de hecho produjo el golpe de calor a Walter. Pero no debe cundir el pánico entre aquellos que buscan hacer cientos de kilómetros junto a sus queridas mascotas, simplemente basta con tener en cuenta ciertas precauciones: estirar las patas, refrescarse y airearse son algunas de ellas. «Parar cada dos horas es esencial también para ellos», sostiene Arnal.

Una alimentación controlada

Dicen que somos lo que comemos, un dicho que puede aplicarse también a los canes. En este caso, el perro debe llevar una dieta más regulada en los meses de verano. Come por la mañana, antes de ir de paseo, y por la noche, al llegar de otro. Esun aspecto que Arnal quiere recalcar, ya que el ejercicio a altas temperaturas, sumado a la sobrealimentación, es otra de las causas de golpe de calor en mascotas. Pero el dueño de Walter tiene la lección aprendida y evita los horarios de mayor exposición solar para los paseos.

Además, los perros transpiran por la boca y almohadillas al no tener glándulas sudoríparas. Es por eso que se debe peinar, cepillar y recortar el pelo cada cierto tiempo, aunque evitando la rasuración completa. Arnal, de hecho, destaca la función protectora del vello del animal y el peligro que conlleva eliminarlo.

El veterinario, imprescindible

Sin embargo, evitar por completo los golpes de calor es muy complicado. Si esto sucediera, hay que mantener la calma e identificar los síntomas . «La respiración jadeante, la pérdida de equilibrio y las mucosas enrojecidas son los efectos más frecuentes», sostiene la especialista. Una de sus recomendaciones es remojar al perro con agua no muy fría, para regular así su temperatura. Walter, por desgracia, llegó a perder la consciencia. Así, en caso de síncope, la visita al veterinario es prácticamente una obligación. De esta forma, puede determinar con mayor precisión las causas y proporcionar mejores tratamientos al animal, que van desde la reanimación, hasta cuidados de fluidoterapia o fármacos intravenosos. Una vez en casa, toca descanso, tranquilidad y si fuera necesario, tomar la medicación correspondiente.

Aunque Walter lo sufrió, los golpes de calor no son tan frecuentes en labradores como en otras razas. Los canes braquicéfalos, aquellos con la cara chata y fosas nasales planas, como el bulldog o el boxer, son los más vulnerables. Aunque la edad también influye: los cachorros y los perros mayores también necesitan especial protección. Pese a todo, debe tenerse en cuenta que ninguna raza está exenta de riesgo.

Más allá de todos los cuidados, precauciones y visitas al veterinario, la principal forma de prevención es la concienciación. Y es que los golpes de calor no es un tema baladí y visibilizar el problema es lo que posibilita que este se reduzca al máximo posible. De esta manera, los medios de comunicación y especialistas son la mejor herramienta para que todas las medidas preventivas se hagan eco en la sociedad.