Niños Zika

Gustavo, Matheus, María Geovana o Ludmilla son algunos de los bebés que nacieron con microcefalia en Brasil en sólo seis días. Las salas de los hospitales delatan el avance dramático del virus en América Latina

También sufren daños en la vista
También sufren daños en la vista

Gustavo, Matheus, María Geovana o Ludmilla son algunos de los bebés que nacieron con microcefalia en Brasil en sólo seis días. Las salas de los hospitales delatan el avance dramático del virus en América Latina

Un breve recorrido por las salas y pasillos del Hospital Universitario Oswaldo Cruz en Recife, Brasil, basta para hacerse una idea del avance dramático del virus Zika en América Latina. En brazos de sus padres, acostados junto a sus hermanos o resguardados en incubadoras, llorando o en silencio, los niños y niñas recién nacidos de madres infectadas por el virus durante el embarazo padecen, según estiman los médicos, microcefalia.

Gustavo, Matheus, María Geovana y Ludmilla son algunos de los bebés que nacieron con esa malformación entre el 20 y el 26 de enero pasados. Los casos no eran tan frecuentes hasta la «explosión» del virus, como asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Brasil, las estadísticas se multiplicaron por 30 en las últimas semanas y se perciben a simple vista: bebés que presentan el cráneo de un tamaño menor al normal por una malformación y que padecerán, debido a eso, retrasos en el desarrollo cognitivo y problemas de coordinación y equilibrio. Las consultas a los neurólogos, aseguran los expertos, serán de por vida. Si bien no existe entre los médicos y científicos una completa aseveración acerca del vínculo directo entre Zika y microcefalia, la directora general de la OMS, Margaret Chan, reconoció el evidente aumento de pacientes en las zonas más afectadas por el virus, lo que resulta, agregó, «extremadamente preocupante».

Brasil hizo públicos 3.893 casos sospechosos de microcefalia, más de 30 veces que en cualquier año. La cifra equivale al 1 y 2% de todos los recién nacidos en el estado de Pernambuco, uno de los más afectados. Sin embargo, sólo en muy pocos bebés pudo hallarse el virus. Esto puede deberse a que los métodos de diagnóstico no son fiables o a que el Zika ya no estaba en la sangre del bebé.

En Pernambuco, donde se encuentra la ciudad de Recife, las autoridades informaron de un incremento de casi el doble de pacientes con microcefalia en una semana, por lo que decidieron declarar la emergencia local. El Ministerio de Salud comprobó 739 casos este año a nivel nacional, cinco veces más que los habituales. La principal sospecha apunta al virus Zika, transmitido por el mismo mosquito (Aedes aegypti) que causa enfermedades como el dengue y la fiebre chikunguña.

Según la OMS, sólo en América latina el virus podría alcanzar a entre tres y cuatro millones de personas. Por ese motivo, las autoridades del citado organismo se reunirán hoy para analizar la situación internacional del brote. Ya se han detectado enfermos en 23 países del continente.

Fiebre, dolor corporal y de cabeza, y manchas rojas en la piel son los principales síntomas del virus. En el caso de las embarazadas, pueden no sentir ninguno de ellos y, sin embargo, transmitir la infección al bebé. En ese sentido, los primeros tres meses de gestación son los más vulnerables para el feto, aunque los médicos aún desconocen si después de ese periodo las consecuencias también pueden ser importantes.

Brasil está «perdiendo la guerra contra el Aedes aegypti», reconoció días atrás la presidenta del país, Dilma Rousseff, aunque confió en que su pueblo será «capaz de ganar» el combate.

Colombia y Brasil son los países en los cuales hasta el momento se informó la mayor cantidad de casos, aunque se espera que la enfermedad también se desarrolle velozmente en Paraguay, Venezuela y Perú por el contacto de sus fronteras. Sólo en Colombia hay 1.911 embarazadas infectadas, 205 bajo sospecha y 20.297 casos, por lo que las autoridades temen que 500 bebés pueden nacer con microcefalia en el país por Zika.

En Argentina, el Gobierno confirmó un único caso de Zika: una mujer colombiana de 23 años que contrajo la enfermedad en su país y que regresó a Buenos Aires, donde vive. Sin embargo, las autoridades temen que la situación cambie a corto plazo, debido que dos millones de turistas pasaron sus vacaciones de verano en las playas brasileñas. Según las estimaciones médicas, los primeros síntomas del virus se hacen evidentes entre tres y 12 días después del contagio.

Argentina, en tanto, padece una epidemia de dengue que se encuentra en progresión y que podría alcanzar a todo el país, inclusive las provincias situadas al sur, en la región patagónica. La mayor cantidad de casos (no hay cifras oficiales de pacientes) se registraron en Misiones y Formosa, que limitan con Brasil y Paraguay, respectivamente.

«La epidemia de dengue va en curso y en progresión, lo que significa que tendremos todas las provincias con casos», dijo Jorge San Juan, director de Epidemiología del país.

Debido al avance del Zika, la OMS recomendó que las embarazadas (o que piensen que podrían estarlo) no viajen a los países donde está circulando el virus, como Haití, Bolivia, Chile, Brasil, Colombia, Paraguay, El Salvador, Ecuador, Barbados, Panamá, Venezuela, México, Honduras y Puerto Rico.

En Brasil, un grupo de investigadores, abogados y representantes de organizaciones no gubernamentales anunció que planteará un recurso ante la Justicia para que autorice el aborto en mujeres en las que se haya comprobado que el bebé por dar a luz padece microcefalia.

Al igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, el aborto está penado por la Ley en Brasil: sólo se acepta en casos de violaciones o cuando el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer. Se estima que anualmente se realizan más de cuatro millones de abortos en el continente, el 90% de ellos en condiciones clandestinas y de riesgo para la salud de la embarazada.

Asimismo, Puerto Rico, Ecuador, Colombia, República Dominicana, Jamaica, Honduras, Panamá y El Salvador han pedido a sus ciudadanas que no se queden embarazadas mientras haya Zika en el país, hasta que se sepa más del virus y, en el caso de El Salvador, hasta dentro de dos años.

Este virus se detectó en Uganda en 1947 y en 2014 llegó al continente americano: la isla de Pascua. En mayo del año siguiente se conoció el primer caso en Brasil.

Además de microcefalia, este virus podría ocasionar otros trastornos neurológicos como el síndrome de Guillain-Barré, que afecta al sistema nervioso periférico y que, en algunas ocasiones, se desencadena por una infección, cirugía o vacuna. «Hay todavía muchas preguntas sin respuesta», declaró Bruce Aylward, director general para Emergencias de la OMS.