Oculto en el parachoques para entrar en España

Un inmigrante guineano se escondió en el hueco del parachoques de un turismo en la frontera de Melilla

Imagen en la que se ve al inmigrante atado a la parte trasera del coche
Imagen en la que se ve al inmigrante atado a la parte trasera del coche

La máquina que detecta el latido del corazón lo delata. Los agentes retiran el parachoques del turismo y ahí está. Tiene 29 años y es de Guinea. Lleva horas atado con cuerdas. Lo liberan y lo trasladan al hospital.

La máquina que detecta el latido del corazón lo delata. Los agentes retiran el parachoques del turismo y ahí está. Tiene 29 años y es de Guinea. Lleva horas atado con cuerdas. Lo liberan y lo trasladan al hospital. Horas antes, los agentes interceptan a dos jóvenes, uno de ellos menor, ocultos en el asiento del copiloto.

Los dobles fondos en vehículos son una forma recurrente para entrar en España. Los hay que se empotran en el asiento del conductor, en el salpicadero del vehículo y hasta en el depósito de gasolina.

Una inmigrante tuvo que ser atendida por intoxicación. Inhaló gases durante horas. Auciedad/rescatan-a-un-nino-oculto-en-una-maleta-en-la-frontera-de-ceuta-CE9655172#.Ttt1O4r4h3s8ec5">nque imagen e historia sorprendente la de Adu. A sus ocho años, fue detectado cuando iba a ser introducido en España en el interior de una maleta de viaje en la frontera de Ceuta. La repercusión internacional de la foto ha sido tanta que han surgido buenos samaritanos más allá de nuestras fronteras. Es el caso de un ciudadano alemán, jubilado, y que se enteró de la noticia tras leerla en «Der Spiegel». Estanislao Naranjo, abogado de la Red Española de Inmigración, afirma que esta persona, cuya identidad no ha trascendido, ha ofrecido 2.400 euros para que toda la familia de Ali esté reagrupada en Lanzarote.

Al final, Adu consiguió reunirse con sus padres y ahora vive con ellos en Canarias.