¿Qué precauciones hay que tomar para evitar estafas o robos en cajeros?

La Guardia Civil comparte una imagen en Twitter con cinco claves imprescindibles

Skimmer, lazon libanés, clonado de tarjetas, robo de claves... cualquier cliente de un cajero está expuesto a estos riesgos si no toma las debidas precauciones.

Con la llegada del verano, aumenta el tiempo dedicado al ocio y con ello el uso de los cajeros automáticos. Por ello, hay que tomar una serie de precauciones, que la Guardia Civil ha resumido en cinco puntos a través de su cuenta en Twitter.

Esto se debe a que cada vez es más habitual que los "amigos de lo ajeno"manipulen los terminales para obtener nuestros datos, copiar nuestras tarjetas y ejecutar un fraude a gran escala. Por ello, la Guardia Civil recomienda que se compruebe el frontal del cajero. Si se ve algo extraño, está flojo o se mueve puede significar que sea falso y que lleve un dispositivo instalado para capturar la clave de la tarjeta y el dinero.

El segundo punto en el que hay que prestar atención es la ranura de la tarjeta. En el caso de que sea voluminosa, sospeche. Puede llevar un skimmer instalado que duplica la tarjeta mediante un microchip. Es el caso de un vídeo grabado por un turista en el centro de Viena, que se ha convertido en viral. El turista ve que en la carcasa donde se introduce la tarjeta hay restos de pegamento y comprueba si se trata de un «skimmer». Después alerta a las personas que sacan dinero en el cajero situado al lado. El vídeo del usuario Ben Tedesco fue subido a Youtube el pasado 19 de junio y ronda los tres millones de visitas.

Este es otro ejemplo de un cajero manipulado en España:

La tercera clave es comprobar que la ranura de la tarjeta no esté floja o bloqueada. esto puede significar que lleve instalado un "lazo libanés". Esto significa que el dispositivo hace que la tarjeta quede bloqueada y el cliente no puede recuperarla. En ese momento, llega un "buen samaritano"para ayudar, pero sus intenciones son todo lo contrario. Le pide que introduzca el PIN de la tarjeta mientras el toca dos teclas a la vez para disimular. Lógicamente no consigue nada y los dos abandonan el cajero. Poco después, el ladrón vuelve para recuperar la tarjeta y sacar dinero con el número secreto que ha visto cómo la víctima tecleaba delante de él.

El cuarto elemento es el teclado. Si está flojo, puede tratarse de uno falso superpuesto que lee los datos de la tarjeta y obtiene la clave pin. Por último, hay que sospechar de las personas que están alrededor y que puede que intenten aprovechar un descuido para robar o para obtener nuestras claves

Al ir a sacar dinero, ten presente que los cajeros pueden haber sufrido alteraciones.

Si algo no te cuadra ➡ #062 pic.twitter.com/u4pypAHxNF