Málaga

Un entrenador de fútbol extorsionaba a menores para lograr material pedófilo

La policía ha logrado identificar a media docena de víctimas

Imagen de un agente analizando material pedófilo
Imagen de un agente analizando material pedófilolarazon

La Policía Nacional ha puesto fin a la pesadilla de un grupo de menores, que estaban siendo extorsionados por un hombre de 26 años, entrenador de fútbol base, para que les enviara imágenes de contenido sexual.

La Policía Nacional ha puesto fin a la pesadilla de un grupo de menores, que estaban siendo extorsionados por un hombre de 26 años, entrenador de fútbol base, para que les enviara imágenes de contenido sexual. El detenido utilizaba al menos diez perfiles falsos en Instagram para amedrentarles y lograr sus objetivos. Lo tenía todo perfectamente estudiado. Buscaba víctimas que jugaran al fútbol en Málaga pero que no se conocieran entre sí. Después los acosaba hasta conseguir que le enviaran el material pedófilo.

Con lo que no contaba es que uno de ellos le contó a sus padres lo que estaba ocurriendo. El 18 de octubre del pasado año interpusieron una denuncia, en la que se indicaba que el menor estaba siendo extorsionado a través de un perfil concreto de Instagram. No era la única. Los investigadores comprobaron que otros cinco menores se encontraban en la misma situación y también lo habían puesto en conocimiento de las autoridades. Con estos datos, los agentes pudieron establecer un nexo común entre todas las víctimas: todos eran jugadores federados en distintos equipos de Málaga, aunque no se conocían entre ellos. Las amenazas provenían de diez perfiles distintos de Instagram, pero todos eran gestionados desde el mismo ordenador.

Una vez localizado el origen del delito, los agentes tenían que determinar el responsable. El equipo informático desde el que se gestionaban esas cuentas estaba ubicado en un domicilio en el que vivían varias personas. Los agentes fueron afinando y determinaron que el responsable era uno de los hijos del matrimonio que residía en ese domicilio, de 26 años, que tenía una relación directa con las víctimas: era entrenador de fútbol base.

Con toda la información recopilada, los investigadores lograron una orden judicial para proceder al registro de la vivienda, donde intervinieron tres teléfonos móviles, un disco duro, tabletas y un ordenador portátil. El análisis de los dispositivos permitió localizar abundante material pedófilo en formato de vídeo y fotográfico, además de varias conversaciones desde los perfiles denunciados, por lo que procedieron a su detención.