Un futuro mejor para 22.000 niños y jóvenes

La institución, que presta apoyo educativo y emocional desde la infancia, presentó ayer su nueva campaña «Ayúdanos de cerca»

Centenares de niños pudieron disfrutar de los talleres y actividades que organizó la fundación
Centenares de niños pudieron disfrutar de los talleres y actividades que organizó la fundación

«Para ayudarme no necesitas pasaporte, ni mapas, ni maletas. No necesitas coger aviones, ni aprender otro idioma... Para ayudarme sólo tienes que querer ayudarme». Estas palabras pertenecen al spot que presentó ayer la Fundación Balia. ¿El propósito? Que todos conozcamos la situación que están pasado algunas de las personas de nuestro alrededor, en especial los más pequeños. La campaña «Ayudamos de cerca» anima a que cualquiera que lo desee colabore con este proyecto.

En el año 2001 nace esta fundación con el objetivo de ayudar a niños y adolescentes con dificultades económicas. Desde entonces, cada año celebran el Balia's Day, una jornada en la que todo el equipo que forma parte de este proyecto se reúne para poner en común sus vivencias. Niños, jóvenes, educadores, voluntarios, patronos... Ayer, centenares de personas se agruparon en un parque de Madrid para celebrar los logros de la Fundación Balia. Mercedes Lluva es voluntaria Balia desde hace pocos meses: «Llegué hasta ellos por medio de un taller de ayuda para buscar empleo», cuenta Lluva. «Actualmente, colaboro como voluntaria en la fundación y, además, llevo un mes trabajando en el departamento administrativo».

Apoyo educativo

La principal labor de Balia es ayudar a los chicos a combatir el fracaso escolar (uno de cada cuatro abandona las aulas). Les ofrecen apoyo educativo y potencian –si lo necesitan– su inteligencia emocional. «Buscamos desarrollar todo su potencial desde la infancia para poder garantizarles un buen futuro», explica Ana Valera, vicepresidenta y cofundadora de Balia. En el año 2013, Balia tendió su mano a cerca de 1.500 niños y jóvenes. María Blasco es una educadora infantil que trabaja en este proyecto desde hace seis años. «Soy la maestra de niños de tres a seis años. Sin duda, es la interacción que realizamos tanto con los niños como son sus familias», afirma Blasco. Desde sus inicios, la entidad ha ayudado a 22.000 niños.

Actualmente, la Fundación Balia está presente en tres comunidades autónomas (Madrid, Andalucía y Castilla-la Mancha) a través de cuatro centros propios, ocho colegios públicos y diez institutos. El año pasado, más de 4.300 personas se vieron beneficiadas por alguno de los distintos programas de la fundación.

Además de niños, adultos, ancianos y familias también reciben apoyo: el 78% de las familias con las que trabaja Balia posee una renta per cápita inferior a los 4.000 euros anuales. «Vemos a familias a las que les es imposible llegar a fin de mes. Intentamos poder satisfacer la demanda de todas ellas, pero a veces es imposible porque no tenemos fondos suficientes. Esas situaciones son las más duras», cuenta Teresa Rodríguez Hervás, directora general y cofundadora. A pesar de los momentos difíciles, el camino recorrido está lleno de satisfacción: «Hoy me he encontrado con una niña a la que ayudamos en 2001, nuestro primer año. La chica ha venido a saludarnos y nos ha contado que ya ha finalizado la carrera de Administración y Dirección de empresas», dice emocionada la directora de la fundación.

Ayer, las sonrisas de cientos de chavales inundaron el parque madrileño Rodríguez Sahagún. Los asistentes participaron durante toda la mañana en una decena de talleres para potenciar la solidaridad y la cooperación. Después, un festival puso el broche final al Balia´s Day. Varios niños prepararon actuaciones y la cantante Lolita Flores ofreció un concierto.

María Entrecanales (presidenta), Ana Valera (vicepresidenta) y Teresa Rodríguez Hervás (directora general) son tres mujeres que se unieron en el año 2001 para hacer realidad algo que por aquel entonces les parecía utópico: buscaban crear una institución que ayudase a niños y a jóvenes a desarrollar todo su potencial con la intención de poder garantizarles un futuro prometedor. Sus sueños se hicieron realidad y la Fundación Balia presta ayudda a miles de personas.

Balia planta cara al futuro con optimismo y fija nuevas metas: las fundadoras coinciden en que lo que les gustaría es que sobrase, es decir, que pudieran satisfacer la demanda de todos aquellos que esperan que les ayuden. Pero la unión hace la fuerza y, por ello, la Fundación Balia y todas las personas que colaboran con la entidad luchan a diario para poder llegar hasta el mayor número de personas posible.