Un juez condena a dos jóvenes a 9 meses sin salir por la noche por causar desórdenes públicos

Hacer botellón: unos 600 euros de multa. Tirar piedras u objetos: otros 600 euros. Cortar una vía pública: multa de 2 mil euros. Y destrozar el mobiliario urbano puede salir por unos 3 mil euros de sanción. Si todo esto lo hace un menor de edad, los que pagan todas estas multas son los padres. El menor se lleva sólo la bronca. Pero un juez de Murcia ha decido cambiarlo. La historia empieza hace dos años en Puerto Lumbreras. Un grupo de chicos de 16 años provocan graves daños en el mobiliario urbano, además de lanzar objetos a la policía y quemar varios contenedores la noche de Haloween. Por todo esto el juez ha decidido castigarles sin salir por la noche. Dos de los chicos del grupo tendrán que estar 9 meses en su casa entre las 10 de la noche y las 8 de la mañana. Además de cursos de civismo. La decisión judicial podría sentar precedentes.