Unicef pide 61 millones para atender a los niños venezolanos desplazados

Advierte de que los altos flujos migratorios ponen al límite a los países receptores, principalmente Colombia y Ecuador

La Agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alerta que los países de América Latina y el Caribe acogen al menos a 2,4 millones de refugiados y migrantes venezolanos.

La Agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alerta que los países de América Latina y el Caribe acogen al menos a 2,4 millones de refugiados y migrantes venezolanos. Advierte, además, de que los altos e impredecibles flujos migratorios ponen al límite las capacidades de los países receptores y hacen que en las comunidades de acogida aumente la demanda de unos servicios y estructuras que ya están gravemente mermadas.

La inestabilidad política, la crisis económica y la hiperinflación ha obligado a muchos venezolanos a abandonar su país y a buscar refugio en territorios vecinos. En estos días vive momentos de gran tensión después de que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se autoproclamara presidente encargado de Venezuela, al considerar ilegítimo el segundo mandato presidencial que Nicolás Maduro comenzó el 10 del mismo mes.Todo ello ha contribuido a que el exilio venezolano sea cada vez mayor. Según los últimos informes de la ONU, en torno a 2,3 millones de hombres y mujeres han tenido que marcharse en los últimos años junto a sus hijos, lo que supone el 7% de la población.

En su "Infome de Acción Humanitaria para la Infancia 2019", Unicef destacó que necesitará nada menos que 61.505.261,19 millones de euros para atender a los niños venezolanos desplazados principalmente a Colombia, Ecuador y países limítrofes. Es la segunda partida mayor para atender a la infancia refugiada, solo por detrás de la siria para la que pide 799 millones de euros.

Cantidad de récord

En total, la Agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) necesitará 3.473.507.439,16 euros (3.924.814.334 dólares) para atender a más de 70 millones de personas (casi 50 millones de ellas menores de edad) en 59 países durante 2019. Se trata de la mayor petición de fondos de la historia de Unicef, con casi 500 millones de euros más respecto a los 2.938,7 millones solicitados en 2018 (en 2017 fueron 2.702,2 millones). El año pasado, los fondos recaudados por Unicef ni siquiera llegaron a la mitad de los necesarios para ejecutar los programas de emergencia destinados a la infancia en todo el mundo, según señaló la directora ejecutiva de la agencia, Enriheta H. Fore.

Algunos de los objetivos más destacados de Unicef en 2019 pasan por repartir tratamientos contra la desnutrición aguda grave a 4,2 millones de niños; vacunar a 10,3 millones de menores contra el sarampión; alimentar a 73 millones de personas, y proporcionar acceso a agua potable para beber, cocinar y cuidar su higiene personal a 42,8 millones de personas (entre ellas, a 41 millones de niños), así como facilitar apoyo psicosocial a cuatro millones de niños y cuidadores en situación de emergencia.

El capítulo de educación supondrá el 29% de los fondos solicitados, mientras que los programas de agua, saneamiento e higiene se llevarán el 20%. A la partida de nutrición le corresponderá el 18%; el 10% a salud, y el 13% irá a parar a la protección de la infancia, entre otros.