Delincuencia a medio gas

La criminalidad se adapta casi a cualquier escenario. O eso se creía. Pero hasta los malos, aquellos a los que denominamos amigos de lo ajeno, incluso los sujetos más deleznables, se han tropezado con el muro del confinamiento

El índice de delincuencia se encuentra en mínimos históricos. El Balance de Criminalidad del Ministerio de Interior permite calibrar cómo ha sido la evolución de los delitos en España. De esta manera, se ha podido constatar que, durante el estado de alarma, los delincuentes también le tenían miedo al coronavirus. O lo que es igual no contaban con las singularidades que parece que la coyuntura parecía facilitar. El índice de delincuencia ha experimentado en nuestro país un más que notable descenso durante ese periodo concreto. En el primer trimestre del año se ha registrado una fuerte caída de los robos con violencia o intimidación. Desde el inicio del estado de alarma se registraron 19.655 infracciones penales, lo que supone una reducción de un 73,8% respecto al mismo periodo de 2019, donde se anotaron 75.089. Madrid ha sido el territorio donde más recorte de delitos se han contabilizado con un descenso del 84,1% por delante de Aragón, Asturias y Comunidad Valenciana. Son los robos con violencia los que presentan mayor caída. Han variado un -5,18% en lo que va de año con respecto al mismo periodo del año anterior. En total se han contabilizado 14.602 robos. Los homicidios y asesinatos, por el contrario, son unos de los delitos que han aumentado con la crisis. Desde que comenzó el año hasta finales de marzo de 2020 se han cometido 84 homicidios. La lucha contra el tráfico de drogas, sin embargo, sigue más fuerte que nunca. La Policía no ha dejado de desarticular redes de tráfico de sustancias prohibidas. Al parecer la droga no entiende de confinamiento. En nuestro país, se han acumulado 3.856 infracciones por este tipo de delitos en el primer trimestre del año. Los puertos más usados por los traficantes para mover la droga durante la clausura fueron los de Barcelona y Andalucía. La disminución en el numero de delitos también se ha reflejado en las cifras de detenciones. Se han pasado de 54.634 arrestos el año pasado a aproximadamente 13.000.