Las tres cosas que nunca deberías poner cerca de tu móvil

Si lo haces, tu teléfono morirá antes de tiempo

Las tres cosas que nunca deberías poner cerca de tu móvilPixabayArchivo

En el día a día nos encargamos de limpiar la pantalla de nuestros móvil, de apoyarlo en lugares donde no corra peligro de caerse, de que alguien se siente en él o incluso de que lo cojan los más peques de la casa. Algunos incluso le ponen una funda para protegerlo de rayones y le compran un protector de pantalla.

Sin duda, todos estos gestos ayudan a alargar la vida de nuestro teléfono, pero no son suficientes. Si realmente quieres que el smartphone aguante unos años en buenas condiciones tienes que preocuparse también de otros condicionantes. Normalmente, suelen ser nuestros errores de uso los que hacen que el dispositivo muera antes de tiempo.

Alexandr Timoféyev, experto en Tecnología de la Universidad Económica Plejánov (Rusia), explicó a la agencia Prime cómo puedes minimizar aun más esos riesgos. Así, subrayó que si queremos alargar la vida de nuestros dispositivos, nunca tenemos que juntarlos con los siguientes tres objetos:

  • Otro móvil. ¿El motivo? Las señales de radio que emiten ambos terminales pueden afectar al otro y, lo más importante: de forma conjunta, pueden representar un peligro para la salud de sus dueños.
  • Una tarjeta de crédito. Por todos es sabido que, juntarlos podría desimantar las tarjetas y volverlas inútiles. Pero, según este experto, además esta unión puede acabar influyendo en la vida del smartphone.
  • Maquillaje. La razón es muy sencilla: muchas de las tapas que acoge los cosméticos contienen pequeños imanes (sobre todo, en los cierres) que pueden influir en la conexión y la señal del smartphone.

Otros riesgos que hay que tener en cuenta

1. No usar antivirus

Si os preguntamos si tenéis instalado en vuestro ordenador algún antivirus, muy probablemente la mayoría digáis que sí, pero si os preguntamos si lo tenéis instalado en vuestros móviles, muy probablemente diréis que no. ¿Por qué? Sería la pregunta. ¿Por qué pensáis que vuestro ordenador debe de tener uno y vuestro móvil, no, si, seguramente, muchos días uséis mucho más vuestro smartphone que vuestro PC o portátil?

Los teléfonos inteligentes también son blanco de ataques y, bien sea a través de descargas de aplicaciones bien mediante la navegación web, pueden ser muchos los virus y malware que infecten vuestros dispositivos. Actualmente, existen muchos programas que nos podemos descargar en el móvil y que sirven para protegerlos contra contenido malicioso. Si eres usuario de un Android tienes a tu alcance aplicaciones útiles como Avast, Lookout, o TrustGo. En el caso de los iPhone es la propia Apple la que se encarga de distribuir parches de seguridad cuando detecta una posible amenaza.

2. No limpiarlo por dentro

Limpiarlo por fuera está muy bien. Es una cuestión de higiene y de que tu móvil tenga una apariencia buena y bonita, pero se nos olvida que también es muy importante tenerlo limpio por dentro. Cuando una persona goza de buena salud por fuera es porque se está alimentado y cuidando bien por dentro. A los teléfonos les ocurre lo mismo. Como ya os hemos explicado en otro reportaje, la pantalla de un móvil debe limpiarse con un paño de microfibra o gamuza seca, o bien un poco mojada en agua con alcohol para eliminar la suciedad y también las bacterias que se quedan en el teléfono después de tocarlo durante todo el día.

Limpiarlo por dentro significa eliminar archivos ocultos, que además ocupan espacio. Muchos expertos recomiendan descargarse una aplicación que realice esta tarea de forma automática, pero otros consideran que bajarse una ‘app’ para ello también es llenar nuestro teléfono de elementos que lo llena de forma innecesaria, por eso aconsejan hacerlo de forma manual. ¿Cómo? Borrando uno por uno los contenidos o aplicaciones que en su día almacenamos pero que ya no usamos. Si optáis por descargaros una aplicación de limpieza encontraréis muchas en el mercado, tales como CleanMaster o TapCleaner.

3. Exponerlo al agua y al polvo

No todos los móviles cuentan con el mismo grado de protección de fábrica, protección IP o, en inglés, Ingress Protection. Unos smartphone vienen con resistencia al agua y al polvo y otros solo al polvo. Unos son más resistentes a los golpes y otros más “frágiles”.

La mayoría de dispositivos móviles son impermeables si hablamos de salpicaduras o que se mojen cuando está lloviendo. Al fin y al cabo, son unas cuantas gotas que no acaban penetrando en el interior del teléfono. Esto no quiere decir que sean realmente resistentes al agua, es decir, nunca podremos sumergirlos en una piscina y nunca saldrán vivos si se nos caen en una pila o en el váter. Así que hay que tener claro con qué protección IP cuenta nuestro móvil y evitar exponerlo a ciertos elementos que pueden estropearlo o disminuir su vida. Los expertos tampoco recomiendan dejar nuestro teléfono al calor de una cocina o expuesto al sol en la playa o incluso dentro de un coche, ya que puede sobrecalentarse y dejar de funcionar por un tiempo.