Tecnología

Los móviles que volverán a cambiar nuestras vidas

La llegada del Galaxy Fold y la inminente entrada de otros teléfonos similares en el Mobile World Congress, ¿supondrán, de verdad, un cambio en el mercado? ¿Cómo y para quién?

La llegada del Galaxy Fold y la inminente entrada de otros teléfonos similares en el Mobile World Congress, ¿supondrán, de verdad, un cambio en el mercado? ¿Cómo y para quién?

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Ya no era ni siquiera un secretos a voces. Samsung presentó esta semana el primer móvil plegable entre las grandes marcas, dando el pistoletazo de partida al Mobile World Congress (MWC) que, oficialmente, comienza el lunes. Lo que la marca coreana buscaba era dar un golpe sobre la mesa y mostrar que fueron los primeros. Pero el podio lo podrá disfrutar en soledad apenas unos días: mañana mismo Huawei presentará el Mate Flex (nombre no confirmado). Se trata de un dispositivo de probablemente 8 pulgadas (el Galaxy Fold llega a las 7,3) que se diferenciaría del dispositivo de Samsung en que éste tendría dos pantallas activas en modo plegado. Hasta el evento oficial, programado para las 14:00 horas, no sabremos disposición ni número de las cámaras, características e ingeniería de la batería, tipo de pantalla, pero sí que lo presentará.

Xiaomi hará lo propio con su Dual Flex, del cual obtuvimos una primera impresión por un vídeo que grabó su CEO, Lin Bin. Aunque era un prototipo, también se espera con ansiedad y todo ocurrirá, también, el día 24.

Otros que se incorporan a la tendencia de los «smartfolds» son ZTE, con su teléfono Nubia (se presentará en el MWC), Motorola con una variante plegable del Razr (según algunas patentes y rumores), LG (que ya consiguió una TV con pantalla más que plegable: enrrollable) y Oppo, que según el runrún tecnológico también quiere formar parte de la tendencia. Una en la que, por ahora, no veremos a Apple.

¿Por qué tanto revuelo con las pantallas plegables? Por varios motivos. Para ingenieros y diseñadores es una nueva oportunidad de poner algo más de creatividad en un formato que estaba muy explorado y no permitía muchas variaciones.

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Para el usuario, por otra parte, puede traer varias ventajas. La primera es la cámara. Dependiendo de la distribución que se elija para plegar el dispositivo, los móviles podrían abandonar su actual cámara frontal y quedarse solo con la principal. Samsung optó por tres, pero concentrarse en una sola podría hacer que ésta sea aún mejor, que tenga numerosas lentes con diferentes prestaciones (realidad aumentada, macro, gran angular, etc.), y que los selfies y videollamadas tengan un plus de calidad. Todo esto podría colaborar para que el cuerpo sea aún más delgado o dejar sitio para más batería, mejor tarjeta gráfica o procesador.

Por otro lado, la llegada de las pantallas flexibles podrían convertir una sola pantalla en dos independientes. Puestas en V invertida, permitirían a dos personas trabajar o jugar de forma simultánea.

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Otra ventaja es que las pantallas flexibles ya no tienen esa rigidez que las hacía tan vulnerables a roturas, los que le daría más vida útil.

Para Thomas Husson, vicepresidente y analista principal de Forrester, «las pantallas plegables acelerarán la convergencia entre teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras portátiles, desarrollando progresivamente un nuevo formato».

¿Quienes se verán beneficiados con este despliegue? Fotógrafos que verán cómo puede mejorar sustancialmente la cámara y la capacidad para editar las imágenes. Aficionados a los videojuegos que comprobarán la versatilidad de una pantalla más amplia y la posibilidad de sumar accesorios. Los emprendedores que aprovecharán para crear nuevas aplicaciones utilizando el modo de pantallas independientes y los aficionados a las series y películas que tendrán un formato más amplio. Pero ahora mismo es solo el comienzo y, con suerte, el próximo MWC será el escenario en el que los cambios se traducirán en beneficios.

Hasta que llegue ese momento, hay otros destacados que propone el congreso de Barcelona. Uno de ellos es la promesa (¿por fin cumplida?) de la llegada de 5G. Samsung y OnePlus, Huawei y Sony, LG...todos están a punto de lanzar (o ya lo han hecho) sus primeros dispositivos preparados para esta nueva conectividad.

Pero no todo recae sobre los móviles. Los proveedores de equipos de telecomunicaciones como Nokia, Ericsson y el antes mencionado Huawei, mostrarán sus últimos equipos (routers, antenas, etc.) 5G en el MWC. Al igual que lo harán los principales operadores de todo el mundo que buscan demostrar que ya están capacitados para absorber el coste, tecnológico y económico, de poner en funcionamiento las redes 5G. Pero éstos son apenas dos de los tres lados del triángulo: falta que los organismos públicos acondicionen toda la infraestructura que hará del 5G un mundo conectado. Ése es el verdadero desafío: la inversión pública.

Finalmente, otra área que será objeto de mucha atención es la Inteligencia Artificial, pero esta vez será con un giro nuevo: la ética. Basta mirar un poco la agenda de las presentaciones para descubrir que la mayoría de ellas dedican gran parte a la IA. Ejemplo de ello serán las del CEO de Microsoft, Satya Nadella, y el de Daimler, Dieter Zetsche, sobre cómo hacer que la tecnología como la IA sea más inclusiva. Es obvio que, a medida que más empresas adoptan la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, los responsables de llevarla a la práctica, están expresando su preocupación por la posibilidad de que se incorporen sesgos en los algoritmos, lo que afecta las decisiones comerciales y también a la formulación de políticas. ¿Veremos una IA más vinculada a lo humano?

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