Los famosos, en la «silla eléctrica» de «El millonario»

Alaska, Alberto Chicote y Santiago Segura, participan en el popular concurso que Antena 3 estrenará próximamente

¿Quién quiere ser millonario?
¿Quién quiere ser millonario?Manuel Fiestas MorenoAtresmedia

Ruedas de prensa, entrevistas y actos promocionales. Lo que les echen. En pocas ocasiones se puede ver a un famoso quedarse callado ante una pregunta (exceptuando las de su vida personal) para barruntar la respuesta correcta... Hasta ahora, porque algunos de ellos van a tener que demostrar sus dotes de concursantes, y de «sabelotodo», en «¿Quién quiere ser millonario?», que Antena 3 estrenará próximamente en horario «prime time».

Alaska, Alberto Chicote, Aitana Sánchez-Gijón, Ana Milán, Antonio Resines, Bibiana Fernández, Boris Izaguirre, Adrián Lastra, Antonio Garrido, David Broncano, Javier Sardá, Lorenzo Silva, Santiago Segura y Mario Vaquerizo, entre otros –hasta llegar a un total de treinta– participan en el concurso presentado por Juanra Bonet, que se presentó ayer en el FesTVal de Vitoria. «Todos acogieron muy bien la propuesta. Hay que tener en cuenta que ’‘¿Quién quiere ser millonario’' es uno de los concursos más longevos. Es un programa mítico que vieron cuando eran niños y para ellos ha sido una experiencia muy especial». afirmó Carmen Ferreiro, la directora de programas de programas de entretenimiento de Atresmedia.

Más vulnerables

Bonet desveló que «aunque estamos acostumbrados a verlos en concursos, la liturgia de ’‘El millonario’‘, sentarse en esa silla y saber que lo que ganen va a ser para un ONG que ellos han elegido hace que se impliquen más. Se quedan desnudos emocionalmente y se puede ver su vulnerabilidad». El presentador añadió que «en algunos momentos se han sincerado como pocas veces han visto los espectadores. Nos han contado cosas de ellos que no sabíamos».

Aviso a navegantes: no se les va a poner las cosas fáciles. Nada de preguntas guionizadas «ad hoc», según el perfil del famoso. Como explicó Yolanda Martín (productora ejecutiva de Warner): «Les hicimos entrevistas personales a todos y les enseñamos a jugar al ’‘El Millonario’' para que entendiesen su mecánica y se sintieran cómodos». En ese sentido, Bonet subrayó una característica que tienen en común: «Estaban muy relajados cuando respondían preguntas que supuestamente no tenían que saber porque no estaban relacionadas con su profesión. Sin embargo, cuando salían otras que presuntamente serían las más sencillas para ellos se ponían muy nerviosos y dudaban mucho».

En esta edición del programa se recupera el comodín de la llamada, algo que al presentador le fascinó «porque, de repente, nos decían nombres que nos parecían impensables por lo difícil que es acceder a ellos. A veces me quedaba con las ganas de decirles que me pasasen el número».

Ferreiro no descartó que haya nuevas entregas del concurso, tanto en su versión de anónimos como en la de famosos. «Es un formato con el que siempre hay que contar porque es muy bueno y ha sobrevivido al tiempo. Solo es cuestión de dejarle respirar durante un tiempo y programarlo bien».