«Flechas» de amistad contra la violencia de género

Cosmo estrena este viernes su quinto corto de compromiso con la erradicación de la violencia contra la mujer

María Morera, Naira Lleó, Paula Losada y  María Romanillos
María Morera, Naira Lleó, Paula Losada y María Romanillos FOTO: Cortesía Cosmo

La lacra de la violencia de género campa a sus anchas por la vida de miles de personas con total impunidad. Pero la realidad se ha vuelto aún más alarmante, y hay un aumento sin precedentes de la violencia machista entre adolescentes. Ese es el foco de «Flechas», el quinto corto del compromiso de Cosmo contra la violencia de género que se estrena este 25 de noviembre, Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Este corto producido junto a La Costa, dirigido por Imanol Ruiz de Lara con guion de éste y de Gonzalo Tejedor Andrés, está protagonizado por Ariadna Gil, que interpreta a Marga, la rígida y disciplinada directora del centro en el que viven nuestras cuatro protagonistas: Gabrielle (Paula Losada), Emma (Naira Lleó), Leire (María Romanillos) y Zoe (María Morera), cuatro chicas de 16 años que deciden pasar una noche de diversión, confidencias y alcohol en el gimnasio del internado en el que estudian, intentando no ser descubiertas por Marga.

En poco más de 17 minutos vemos el mundo construido alrededor de estas amigas y como comparten todo.... o casi todo. Un secreto oscuro y cruel hace tambalarse su mundo sin que nadie pueda entrever el desenlace. La actriz Paula Losada cuenta a LA RAZÓN cómo se consiguió ese ambiente de verdadera amistad entre las actrices. «Nos juntó una primera vez Imanol y nosotras quisimos llevarlo un poquito más allá. Al final nos fuimos a comer juntas, estuvimos conversando para entendernos, no solo como personajes sino como personas. Por ser actriz, no dejas de tener una parte tuya. Entonces quisimos enfocarlo muy desde ahí, de conocernos», cuenta Losada, que desvela que la complicidad se afianzó con «improvisaciones con el director y creo que quedó algo bastante como realista». Ese conocimiento basado en pasar tiempo juntas le otorga autenticidad a la trama incluso con un tema tan delicado en su centro. Y es que el punto de partida de la amistad hizo el rodaje fácil y difícil a partes iguales: «Es un corto muy juvenil; también en guión, sobre todo al principio. Ya después desencadena en otra cosa y acaba en un sitio como mucho más, digamos oscuro, pero al principio no deja de ser un grupo de amigas que se lo van a pasar bien. Entonces hay muchos momentos en los que te ríes de verdad porque te imaginas lo que sería una situación real y te ríes». El contenido social detrás de la idea original del corto fue el aliciente necesario para que Losada se involucrase: «Conocía a Imanol de redes sociales y cuando me llegó esta propuesta fue un sí casi que directo, porque también me gusta mucho incidir en este cine como más de crítica social. Al final no vamos a cambiar una realidad ni a cambiar el mundo, porque se intenta incluso desde otros medios y es complicado porque cada persona también es un mundo; cada cultura, cada sociedad. Pero sí que puedes sentir que al menos tú estás siendo más consciente, incluso haciendo este corto que para tu día te va a servir». Según la joven intérprete, «formo parte de una generación que tiene muchos miedos, y tiene mucho miedo al prejuicio, a lo que digan los demás. Es como que queremos vender una imagen. A veces nos muestra súper fuertes y la fragilidad, la dejamos solo para casa». Es esa apariencia de fortaleza fingida la raíz del problema que se muestra en el corto, porque, como explica Losada, «la finalidad es contar todo lo contrario, que hay muchas veces en que esa fragilidad ayuda a abrir los ojos a otras personas. Hay veces que tenemos que compartir nuestros traumas o lo que nos ha pasado para que no le pase a otra gente cercana».

En el fondo de «Flechas», la idea de que sirva de exposición: «Que va a beneficiar a la gente que realmente le está pasando, a esas víctimas reales y no hablan porque o no tienen referencia, o porque directamente a veces no es la víctima quien tiene que hablar, sino esa persona que te tiene que ayudar, lo tiene que ver casi de antemano». Losada aboga por que miremos más a nuestro alrededor y sepamos ver las señales en nuestro entorno, y que dejemos de pensar que «este tipo de violencias la gente joven la ve de adultos, en un ambiente más familiar, pero es que cuando eres joven es cuando más pasa porque eres más inocente y más frágil». Como dice la actriz, demasiado silencio alrededor del tema, hay que quitarse la venda y abrirles los ojos desde un sitio de amor y cariño. El amor puede con todo».