“El proyecto Lázaro”: Ellos deciden cuándo no se acaba el mundo

AMC+ ha estrenado esta serie británica de ciencia ficción que ya ha sido renovada para una segunda temporada

Paapa Essiedu protagoniza esta ficción y aporta credibilidad a la trama
Paapa Essiedu protagoniza esta ficción y aporta credibilidad a la trama FOTO: Simon Ridgway AMC

Los viajes en el tiempo son temas recurrentes de la ciencia ficción, hasta lo que sabemos. Lo que nos han enseñado la saga de «Regreso al futuro», la icónica «El tiempo en sus manos» y «Atrapado en el tiempo» es que las posibilidades de que todo salga mal se multiplican cuando se juega con el pasado. Esta semana el canal de televisión AMC, producido por AMC Networks International Southern Europe, ha estrenado en exclusiva «The Lazarus Project», un thriller de ciencia ficción de ocho capítulos, cada lunes a las 21:00 horas, que tiene varios ingredientes para deleitar a los teóricos de los viajes en el tiempo, paradojas incluidas. La serie ya ha sido renovada para una segunda temporada.

La trama principal está protagonizada por George, que interpreta magistralmente Paapa Essiedu («I May Destroy You»), un emprendedor con una bella prometida que rápidamente consigue un jugoso préstamo para montar su negocio con una app de patrones, se casan, incluso se quedan embarazados. Pero de repente se ve inmerso en un bucle por el que retrocede al mismo día en el que consiguió el dinero. Tras volverse completamente loco por una pandemia (todavía está demasiado cerca en el tiempo como para no estremecerse), contacta con él una misteriosa organización llamada Proyecto Lázaro y que intentan evitar la extinción de la humanidad. Llevan años evitando cualquier tipo de suceso que conlleve la muerte de millones de personas y, en último caso, reiniciar el bucle temporal hasta conseguirlo. George es reclutado por tener una mutación genética que le permite recordar los viajes hacia atrás en el tiempo. La serie escrita por Joe Barton («Giri/Hagi») peca de un primer capítulo vertiginoso que incluso afecta a la percepción del papel de Essiedu, que consigue cambiar del drama a lo cómico con mucho acierto. Así el espectador puede ponerse en su piel en situaciones que al personaje le vienen graciosamente grandes e incluso identificarse con su escepticismo inicial. Claro que es más fácil verle en acción, que la hay, y bastante, que no mucha. Persecuciones muy logradas y escenas de la más digna serie de espías, con tiroteos; sin escatimar y con un sello británico único.

Pero era inevitable que una ficción sobre viajes en el tiempo no se recree en algunos clichés del género. Quizá demasiado. Tenemos bombas nucleares, guerras... Precisamente un hit que será el responsable del giro dramático a la serie es predecible: alguien cercano a George muere fuera de la posibilidad de reiniciar el tiempo. Ahora tendrá que elegir bando. Este punto de inflexión transforma una serie cualquiera sobre viajar en el tiempo para desfacer entuertos, en algo más personal.

Así entraremos en los miedos del resto del equipo, formados en distintos cuerpos de seguridad mundiales, desde Black Watch hasta la Policía Metropolitana de Reykjavík. Anjli Mohindra («Vigil») interpreta a Archie, la reclutadora de George para el Proyecto Lázaro; Caroline Quentin da vida a una jefa tipo M. de la saga Bond; Rudi Dharmalingam está irreconocible como el oscuro agente Shiv y Tom Burke y Vinette Robinson son los renegados. Los personajes son capaces de manera individual y coral a hacernos pasar grandes malos ratos, como el del tercer capítulo. Con razón, originariamente, la serie se iba a llamar «Extinción», pero les pareció demasiado alarmista. Así, poco a poco iremos hundiéndonos en la espiral de las dudas, los conflictos personales y grupales, mientras caen a nuestro alrededor cientos de bombas nucleares. Hay escenas románticas antes y después de tiros en la cabeza y una irresistible tendencia a pensar si uno cambiaría el pasado si tuviese la oportunidad. Que también es un clásico del género.

Quizá los mareantes juegos con flashbacks y vueltas al pasado reciente o al presente puedan resultar a veces un poco confusas, aunque siempre hay personajes que saldrán en nuestra ayuda. Habrá que dejarse invadir por esa sensación de que en algún momento la serie se aleja de los viajes en el tiempo y nos sienta detrás de cada vehículo y arma en escena, y somos testigos de la humanidad de todos, agentes, enemigos o civiles inocentes.