Polémica en Alcalá: las contradicciones de la “prudencia”

El ayuntamiento pide a Sanidad un informe sobre los toros por “proteger a la población”, lo que suponía el regreso de la Fiesta cinco años después, pero se siguen celebrando otros espectáculos

La Comunidad de Madrid suspende la feria taurina de Alcalá por "prudencia"
La CAM suspende la feria de Alcalá -EFE/FERNANDO VILLARFERNANDO VILLAREFE

Hacía dos meses que Jorge Arellano y Manuel Martínez Erice trabajaban sobre la vuelta de los toros a la plaza de Alcalá de Henares, de propiedad privada. Cuando llegaron, después de un lustro sin celebrarse festejos, hubo que comenzar por un proceso de reconstrucción de la plaza, la hierba, el cuidado de los tableros, la puesta a punto de una plaza que llevaba en desuso cinco temporadas por distintas circunstancias. La más complicada es la que habían elegido el tándem Arellano-Erice para devolverla a la luz pública.

Desarrollado y presentado el protocolo Covid-19, a pesar de que la normativa permitía un aforo del 75%, decidieron dejarlo en un 65% para afinar más la seguridad de una plaza que afora más de 8.000 localidades. “Eso no quiere decirse que se fuera a llenar entera”, recalca Arellano, miembro de la nueva empresa. Hacía una semana que se había comenzado ya la venta anticipada de entradas y fue el mismo miércoles cuando recibieron los permisos por parte de la Comunidad de Madrid.

A menos de 24 horas de su celebración la propia Comunidad de Madrid suspende la celebración de la Feria, que comenzaría hoy, con una corrida de toros de Garcigrande en la que estaba previsto que hicieran el paseíllo Enrique Ponce, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. “Nos enteramos por los medios de comunicación. Increíble. Estábamos en la plaza dando las acreditaciones, atendiendo a los medios, cuando nos dicen que la feria se ha suspendido. Se enteraron antes la prensa y los aficionados que nosotros, que somos la parte perjudicada e implicada. Nos generó malestar, porque había gente que nos solicitaba la devolución y nosotros no teníamos ni notificación de la suspensión. Hasta pasadas las ocho y media de la tarde no tuvimos información oficial de ello”.

¿Qué ha cambiado en 24 horas? “El lunes el Ayuntamiento pidió un informe a Sanidad. Es curioso, porque la Comunidad a la una da los permisos y diez o doce minutos después Sanidad emite el informe en el que desaconseja, pero sin tener conocimiento alguno sobre nuestro protocolo, sin pasar por aquí, sin inspeccionar nada... Es una incongruencia política, un atropello y genera una sensación de impotencia total”, admite Jorge Arellano. “Se suspenden los toros, pero se siguen celebrando el resto de espectáculos programados, como los conciertos. Si esto se hace de verdad por prudencia sanitaria no tiene ningún sentido, debería hacerse en todas las direcciones”, recalca.

Una suspensión en 24 horas que genera muchos problemas y gastos: “Por un lado están los gastos y por otro el lucro cesante. Nadie trabaja por amor al arte y llevamos trabajando tres meses. Hemos levantado la plaza. Cuando llegamos la hierba nos llegaba por la cintura, los corrales estaban destrozados, se juega con la ilusión de la gente. Si no cumplimos las normas, por pequeña que sea, me parece perfecto que se suspensa, pero no se ha revisado lo más mínimo”, dice Arellano.

Remitimos a continuación el comunicado enviado por la empresa tras la suspensión:

“Ante la suspensión de la Feria Taurina de Alcalá 2020, propiciada por la Comunidad de Madrid y ejecutada en el día de ayer, la empresa Gestión y Producciones Loyjor, con Manuel Martínez Erice y Jorge Arellano a la cabeza, manifiesta su “profundo sentimiento de indefensión como ciudadanos y empresarios” ante lo que consideran “un atropello” contra sus derechos.

Por eso han decidido emitir el siguiente comunicado:

La empresa, que lleva dos meses trabajando en el proyecto de recuperación de los festejos taurinos en Alcalá de Henares, ha cumplido escrupulosamente con todas y cada una de las normas que han publicado las autoridades pertinentes en cada momento de la evolución de la pandemia, como hubiera comprobado cualquiera que hubiera venido a inspeccionar las medidas llevadas a cabo en las instalaciones de la plaza. Pero lo cierto es que ninguna entidad o administración alguna se ha tomado la molestia –aunque fuera de manera testimonial- de realizar dicha inspección.

En realidad, quien hubiera querido realizar esa comprobación habría tenido quince días para hacerla, dado que es el 12 de agosto cuando se registra en la Comunidad de Madrid la solicitud de los permisos para celebrar la feria. Permisos que se conceden y llegan a poder de esta empresa el 26 del mismo mes, para revocarse apenas 24 horas más tarde sin más argumento que la “prudencia” a la que alude la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, a través de la red social Twitter. Y eso nos lleva a preguntarnos si la situación sanitaria del día anterior, casi idéntica en la evolución epidemiológica, no aconsejaba idéntica prudencia.

Al igual que nos preguntamos si esa misma prudencia, que lleva al alcalde de Alcalá de Henares a exigir a la Comunidad la suspensión de la feria taurina, deja de ser importante para él a la hora de llevar a cabo los conciertos y eventos con 800 personas que llevan celebrándose en la localidad –y continúan desarrollándose- durante todo el verano. El último, ayer mismo, 27 de agosto, casi a la misma hora que esta empresa –con un recurso contencioso administrativo para presionar a la Comunidad- se veía privada de desarrollar su actividad con normalidad. Nos parece demagógico por parte del Ayuntamiento.

Pero tampoco entendemos la teatralidad con la que la Comunidad de Madrid se arroga el apelativo de “Taurina” cuando se celebran festejos con normalidad en muchas otras regiones y los dos eventos que hasta ahora se han organizado en Madrid los ha suspendido la autoridad regional con la misma nocturnidad y las mismas formas desconsideradas con ambos organizadores.

Por todo ello, esta empresa ya está estudiando emprender las acciones legales que corresponda.

Agradecemos profundamente el esfuerzo y la comprensión de la Propiedad de la plaza y las 84 personas que estaban contratadas para llevarse un sueldo a casa durante este fin de semana. Areneros, corraleros, carpinteros, personal de limpieza, mantenimiento, ganadero, etc. Como agradecemos la comprensión y la paciencia de los profesionales taurinos que iban a actuar en la feria, que además de no recibir prestación social alguna de las administraciones públicas, ven cómo se les priva de la posibilidad de trabajar.

No queremos olvidarnos de los abonados y todas las personas que han pasado por taquilla, demostrando así su fe en esta empresa y su proyecto. Les emplazamos para una próxima oportunidad, que esperamos que sea lo más pronto posible.

Esto no es más que otro revés para la Tauromaquia, que ahora más que nunca necesita de nuestra defensa y del apoyo de los cientos de miles de taurinos que cada día apoyáis este mundo. Nuestro esfuerzo siempre va por vosotros”.