Castella, fuerte distensión cervical y cornada en la axila derecha

El francés, que había indultado al segundo de Buenavista, recibió una paliza tremenda del quinto

Castella, en el instante que es volteado de fea manera por el quinto de la tarde
Castella, en el instante que es volteado de fea manera por el quinto de la tarde

El matador de toros francés Sebastián Castella vivió en la tarde de ayer las dos caras de la Tauromaquia al indultar al primero de su lote, «Jarreón» de la ganadería de Buenavista, y sufrir una importante paliza durante la faena a su segundo, que le corneó en la axila derecha y le provocó diversas contusiones. La más severa en el rostro que hizo pensar en una primera exploración en una fractura de la mandíbula de ese lado derecho. Sin embargo, ya en el hospital se descartó esta posibilidad y se confirmó una fuerte distensión cervical.

El diestro galo fue prendido por la pierna izquierda y, tras perder pie, fue zarandeado varias veces por el animal que se ensañó con el diestro en el suelo en unos interminables segundos. En una de ellas, fue izado por la axila y recibió la cornada. Desmadejado e inerte, Castella perdió durante unos instantes el conocimiento y fue conducido con premura a la enfermería. Una vez estabilizado fue trasladado a un hospital para ser operado.

En la plaza de toros de Osuna (Sevilla), se lidiaron toros de Buenavista, de presentación y juego desigual. Destacó el 2º, indultado. Enrique Ponce, saludos tras aviso,oreja y silencio en el que mató por Castella; Sebastián Castella, dos orejas y rabo simbólicas y cogido; Javier Jiménez, vuelta al ruedo y palmas.

Parte médico de Sebastián Castella: «Fuerte contusión que provoca cortes en el rostro y una severa distensión cervical; herida por asta de toro de 6 centímetros en la axila derecha que no afecta a órganos vitales ni provoca daño muscular; diversas contusiones en la zona torácica». Pronóstico «reservado».