Cayetano Rivera: «Si vuelvo a los ruedos será de una forma especial»

El año pasado dejó los ruedos. Sin más. Y ayer reapareció. Pero no ante el toro, sino ante el público. Unos jóvenes espectadores que, gracias al Foro de la Juventud Taurina, pudieron escuchar en la carpa Arte y Cultura de Las Ventas las experiencias de Cayetano Rivera. No son muchas en los ruedos, comparado con otros matadores de su edad, pero sí «muy profundas».

–En este paréntesis en los ruedos, decide «reaparecer» ante el público. Y lo hace ante los jóvenes.

–Es un día muy especial ya que es mi primera aparición en público y, además, con los jóvenes. Un público al que debemos acercarnos y contarles mejor nuestro mundo para que lo valoren.

–En su momento dijo que era un «hasta luego». ¿Lo mantiene?

–Después de ocho años dedicado en exclusiva al toro, empecé a echar de menos el tiempo para mí, para mis proyectos y para mi gente. Fue una decisión muy meditada, fruto de un conjunto de circunstancias, que ahora me permite disfrutar de otras cosas.

–¿Lo echa de menos?

–Siempre he pensado que regresaré a los ruedos pero lo dejamos ahí... (risas). Echo de menos al toro y volveré al campo pero no puedo comprometerme. En un año no sé cómo estaré, cómo me voy a encontrar. Además, sería de otra manera si volviera.

–¿De otra manera?

–No sería una temporada al uso, sino más reducida, más especial y emotiva para mí. No quiero decir que no fuera a estar en plazas de responsabilidad, pero intentaría torear en ruedos que significasen algo para mí más allá de lo profesional. Tampoco me planteo ni dónde, ni cuándo, ni cómo. Veré sobre la marcha cómo estoy y qué me gustaría sentir.

–Si volviera, Ronda sería uno de los escenarios a pisar.

–Ronda es mi plaza, donde he crecido jugando al toro cuando era niño. Es la que más me ha motivado y donde más torero me he sentido

–Aunque no se vista de luces, ¿siente los miedos, las inquietudes propias del torero?

–En este sentido, estoy mucho más tranquilo pero si se torea es para volver a sentir todo eso, que también se echa de menos.

–¿Ha superado la abstinencia del toro?

–No te creas, estoy desenganchándome y hasta ahora no he ido al campo ni he entrenado. Pero especialmente llevo un par de meses más complicados a nivel personal precisamente por eso, porque echo de menos un poco esa sensación, esa vivencia... Pero ahora mismo quiero disfrutar de este momento.

–¿Mantiene alguna vinculación con el mundo del toro?

–Como aficionado. Y tengo entre manos algún proyecto, que está relacionado con el mundo del toro y que si sigue ya os enteraréis...

–¿Sigue la Feria de San Isidro?

–Sí, desde luego. No estoy tan al día como cuando estaba en activo pero sí estoy al corriente de lo que está pasando, los gestos que están haciendo los compañeros y cómo va la feria. Un serial complicado para ellos pero sigo disfrutando de las buenas noticias que da el toreo.

–¿Por qué complicado?

–Porque los toros no están saliendo como se esperaban. El clima tampoco está ayudando mucho con tanto viento, frío y agua. Por eso digo que no es fácil.

–De momento, sin torear, la Fundación «Yo Niño», que usted creó, ocupa bastante parte de su tiempo.

–La Fundación nace de la necesidad de querer hacer algo por los demás. En «Yo Niño» recaudamos el dinero para donar a otras fundaciones. El año pasado llegó a Nicaragua y este año lo vamos a destinar aquí. Nuestra principal idea es ayudar a dos o tres fundaciones y aportar nuestro granito de arena con la infancia.