Don Juan Carlos y Enrique Ponce testigos de excepción de la Puerta Grande

El torero valenciano estaba acartelado inicialmente en la tarde de ayer

Era su tarde, la primera de las dos, la que le había asignado el capricho del bombo después de aceptar el sistema por sorteo. Una apuesta de figura. Era su tarde, pero una grave lesión de rodilla producida en Valencia se la arrebató. El Juli fue el elegido para ejercer la responsabilidad de sustituirle en sus dos tardes. Pero Ponce no quiso faltar a su cita con Madrid, y a pesar de no pisar la arena, sí lo hizo en su tendido junto a Don Juan Carlos de Borbón. Espectadores de lujo para la corrida de Juan Pedro Domecq en la que, a pesar de que los principales atractivos eran El Juli y la reaparición de Ureña, acabó triunfando el más joven, David de Miranda.