Jiménez Fortes: «Solo pienso en volver a los ruedos y en recuperar mi vida»

El diestro malagueño abandona el Hospital Clínico de Salamanca después de 10 días ingresado tras sufrir una gravísima cornada en el cuello en la plaza de toros de Vitigudino

El torero malagueño Saúl Jiménez Fortes, que hace 10 días recibió un grave cogida en la plaza de toros del municipio salmantino de Vitigudino, ha reconocido hoy que solo piensa «en volver a los ruedos» y en recuperar su «vida normal». En una multitudinaria rueda de prensa ofrecida en el Hospital Clínico de Salamanca junto a su apoderado, Nemesio Matías, tras recibir el alta médica, Fortes ha explicado, de forma breve, que temió por su vida tras recibir la cornada y que fue consciente «en todo momento» de lo ocurrido.

«Las sensaciones que tengo son de ilusión, de ir dando pasitos hacia adelante y de poner toda mi voluntad para recuperarme, porque solo pienso en recuperar mi vida normal y en volver a los ruedos», ha afirmado el diestro malagueño.

Su apoderado, Nemesio Matías, ha reconocido su «sorpresa» por esta «pronta recuperación», sobre todo si se tiene en cuenta la gravedad de la cogida y después de que sea la segunda a lo largo de este año, pues en mayo pasado recibió dos cornadas en el cuello, en la madrileña plaza de toros de Las Ventas.

El torero malagueño, que en dos ocasiones ha dado las gracias «a todos» los sanitarios que le han intervenido quirúrgicamente, a los aficionados, a los toreros y al «conductor de la ambulancia» que lo trasladó desde Vitigudino a Salamanca, ha aparecido en la sala de prensa con un gasa en el cuello, donde recibió la cornada, y con una sonda nasogástrica, por la que es alimentado.

Con cara de cansado, Jiménez Fortes ha iniciado sus cortas declaraciones con un «ahora hay que ir día a día» para continuar firme con la idea que tuvo cuando tomó la decisión de ser matador de toros: «Lo hice con todas las consecuencias».

Y estas consecuencias han sido las cornadas, esta última de especial gravedad porque le llegó hasta la base del cráneo y le ha afectado al paladar y a la lengua, aunque ha añadido que ahora solo le apetece «volver a torear».

Su apoderado Nemesio Matías ha explicado, por su parte, que se trata del «segundo milagro» que han vivido este año, tras la cogida en la plaza de toros de las Ventas de Madrid.

Y a partir de ahora, Matías también ha hablado de ir «día a día», estar «tranquilos», con «paciencia» y «ver cómo evoluciona» para poder hablar de una vuelta a los ruedos.

A pesar de ello, el apoderado del torero malagueño ha afirmado que Saúl Jiménez Fortes «tiene claro lo que quiere, que es ser un grande en el mundo de los toros y a un grande le ocurren cosas grandes en la vida».

«El día que vuelva Jiménez Fortes a los ruedos será para ser un torero grande, distinto, y lo hará para ser uno de los grandes en el mundo de los toros», ha añadido Nemesio Matías.

El torero tenía 21 tardes contratadas, «muchas se han caído», pero su objetivo es ir «día a día» -como ha repetido el apoderado en cuatro ocasiones- porque «tiene claro lo que quiere» y porque «solo con mirar a Saúl Jiménez Fortes a la cara me da tranquilidad», ha apostillado Matías.

La rueda de prensa se ha desarrollado en medio de una gran expectación mediática y ha concluido con un sonoro aplauso en el momento en el que Fortes y su apoderado salían de la sala.

El malagueño deja el hospital tras pasar diez días ingresado, cinco de ellos en la UCI. Nemesio Matías, su apoderado, confirmó a LA RAZÓN a última hora de ayer, que «mañana (por hoy) a las 12 de la mañana daremos una rueda de prensa en la que Saúl va a hablar». Pese a recibir el alta hospitalaria, Fortes deberá acudir al centro sanitario todos los días para que le realicen las curas pertinentes, por lo que, por el momento, no podrá regresar a su Málaga natal. Según su mentor, las sensaciones del diestro son que «ha ganado una segunda batalla y hay que ir a por la tercera, la batalla de la paciencia».