Sobre el Cuarto tercio: «Con los aperitivos de Las Ventas conseguimos que haya reventa hasta para el sorteo de los toros»

Jóse Tomás Pérez Muñoz en tan solo tres años ha convertido la Plaza de Toros de Las Ventas en una referencia de ocio más allá de la corrida de toros

Imagen de una de las veladas de «Cuarto Tercio»
Imagen de una de las veladas de «Cuarto Tercio»

Desde mediodía hasta la madrugada Las Ventas acoge durante esta Feria de San Isidro a todo el que se acerque a ella, siendo recibido además con una amplia oferta hostelera a cargo de Brindis Events. Hablamos con José Tomás Pérez Muñoz, gerente de esta empresa que lleva ya tres años atrayendo a todo tipo de curiosos, aficionados y no, a La Monumental: «Uno de nuestros objetivos es fomentar todos los aspectos que rodean al toro, no solo la corrida. Por ejemplo, con los aperitivos que organizamos a mediodía en el Patio de Caballos hemos conseguido que a veces hasta haya reventa para ver el sorteo de los toros». Pero Las Ventas tampoco cierra por la noche, mantiene su oferta hasta la 1:30 con cenas en la terraza del 7 -que posiblemente se amplíen a la del 5-. «El chef Cristóbal Gómez, finalista de la segunda edición de Masterchef, ofrece una carta muy divertida para los que quieran cenar en las terrazas de esta Plaza tan privilegiada».

Con el estómago lleno, el ocio en Las Ventas continúa en los bajos de los tendidos con el «Cuarto tercio», donde se citan todos los aficionados que quieren despedir la jornada taurina escuchando música en directo: «Estamos muy contentos con la respuesta de los aficionados. Incluso los que al principio eran más reacios nos han acabado felicitando. Hemos conseguido dotar a la plaza de vida, rejuvenecerla atrayendo cada vez más a los jóvenes e incluso no aficionados. Mucha gente entra desde la calle atraída por el buen ambiente, y luego muchos de ellos nos preguntan cómo se pueden comprar las entradas para el día siguiente». Además, el empresario apunta que «otra de las claves de este éxito es que San Isidro se celebra durante el calendario laboral y la gente tras el trabajo demanda alternativas de ocio».