Javier Ambel se une a Ginés Marín aunque sin exclusividad

Hará el paseíllo junto a Fandiño en la encerrona venteña del Domingo de Ramos a la espera de más contratos

El subalterno Javier Ambel se ha comprometido con José Cutiño para acompañar en la preparación y en la plaza al novillero Ginés Marín aunque también irá por libre «cogiendo las cosas que vayan saliendo para intentar torear el mayor número de festejos posible y dispuesto a que en el momento que cualquier torero me llame y ofrezca un proyecto fijo, aceptando mis condiciones, tirar para adelante».

Tras abandonar la cuadrilla del francés Sebastián Castella a finales de agosto, el banderillero ha tenido tiempo para reflexionar sobre su futuro y ha decidido enfocar la temporada 2015 de otra manera. Admite hacer recibido bastantes llamadas de toreros -«desde la llegada del año aún más»- pero «no son proyectos interesantes en cuanto al número o tipo de corridas». La situación en el circuito ha cambiado y ni las figuras actúan 70, 80 ó 100 tardes como hace un lustro, por lo que Javier Ambel sigue el camino marcado por otro hombre de plata de referencia, José Antonio Carretero, quien trabajando por libre fue uno de los subalternos que más festejos toreó y estuvo presente en las grandes ferias. Por el momento, el madrileño hará el paseíllo junto a Iván Fandiño en la encerrona del vasco en Las Ventas el Domingo de Ramos.

La formación de un joven como Ginés Marín es una aventura que, define Javier Ambel, «me encantó desde que me lo ofreció Cutiño». «Es una etapa totalmente distinta a las anteriores: con una figura como Sebastián Castella mi papel era otro, podía aconsejar en algunos matices pero, Sebastián Castella figura del toreo, tiene la profesión más que aprendida». «En cambio -añade- este proyecto es muy ilusionante porque puedo aportar mi “pequeña” experiencia en el campo, en los entrenamientos de salón... A parte de torear con él va a ser una labor didáctica, de aprendizaje, de matices, de ver cómo crece un torero desde abajo, también muy bonito».

«Tiene unas intenciones muy buenas, todavía por pulir, pero un concepto de toreo excelente, clásico, con mucha estética, valor y además le gusta la cercanía», explica de Ginés Marín. «Lo tiene todo», afirma de manera rotunda el subalterno. Estas cualidades, unido a que el extremeño tendrá como apoderados esta temporada a la casa Cutiño y Simón Casas le auguran una temporada en las grandes ferias. Javier Ambel está convencido de que «hay que dar paso al futuro de la Fiesta porque de aquí a ocho o diez años tiene que haber otras tres o cuatro figuras del toreo diferentes, así que ¿por qué no ayudar a estas jóvenes promesas que están saliendo, abrirles paso, darles oportunidades y que ilusionen a la gente, que al fin y al cabo es la que acude a las plazas y paga por ver este espectáculo?».

Ginés Marían forma parte de una hornada de jóvenes toreros extremeños como José Garrido, Tomás Campos o Posada de Maravillas, cuya evolución del corte con la espada que sufrió en la plaza de toros de Pamplona el pasado 5 de julio, informa el propio Javier Ambel, «va muy bien, se está poniendo a punto y espero que pueda reaparecer en Olivenza». «Extremadura está viviendo una época dorada bastante ilusionante tanto de novilleros como de toreros, banderilleros y ganaderos», explica el hombre de plata. Los motivos, según el propio Ambel, hay que encontrarlos en la situación geográfica, con muchas ganaderías en la región, «donde se vive el toro en cualquier rincón, estás rodeados de toreros y quieras o no ebulle, emana el toreo en cualquier punto de esta maravillosa tierra».

Su ruptura con Sebastián Castella a finales de agosto, con la temporada sin concluir y después de cuatro años, fue una sorpresa para aficionados y profesionales. Javier Ambel lo recuerda como «una etapa maravillosa de mi vida». «Vino en un momento en el que yo estaba empezando a crecer como torero, confió en mí y me llamó; me ha enseñado y dado la oportunidad de evolucionar como profesional a su lado, de lo cual siempre le estaré eternamente agradecido y le deseo toda la suerte del mundo en su carrera», concluye.