Jiménez Fortes, trasladado a planta

Sabemos que los toreros están hechos de otra pasta y Jiménez Fortes confirma día a día este axioma taurino. El pasado 16 de agosto el diestro malagueño Saúl Jiménez Fortes sufría un terrible percance en la localidad salmantina de Vitigudino y fue trasladado, para ser intervenido, al Hospital Clínico de Salamanca, donde aún permanece recuperándose. La cornada le provocó una fractura del maxilar superior; herida de base de lengua y fosa amigdalina; desgarro a nivel de paladar blando, herida en región laterocervical izquierda por asta de toro de quince centímetros, además de fractura de vómer, lámina perpendicular del etmoides y rostrum esfenoidal. En el día de ayer fue subido a planta; en palabras de su apoderado, Nemesio Matías, «hay que esperar a que mañana (por hoy) vengan los médicos para ver la evolución del torero». El progreso de Jiménez Fortes está siendo favorable: «Nos ha sorpendido la evolución a la familia y sobre todo a los médicos» subraya Nemesio. Al torero se le han retirado los drenajes pero, por el momento, «continúa con la cánula traqueal y tiene que estar con ella unos cuantos días más». Fortes articula alguna que otra palabra, aunque con dificultad, «le cuesta hablar bien», afirma su apoderado. Le han incorporado por primera vez, por un breve espacio de tiempo, de la cama para sentarle durante unos minutos «en un silloncito que le han habilitado». En cuanto a la salida del hospital, Nemesio nos comenta «que por el momento no saben nada pero está cada día más cerca». Concluye su mentor con un mensaje tranquilizador: «Está tranquilo, hemos ganado la primera batalla y vamos a por la segunda».