Toros

Los toros, más cerca de Cataluña

El martes se votará en el Congreso la tramitación de una Iniciativa Legislativa Popular para declarar Bien de Interés Cultural la Fiesta. La Monumental de Barcelona está ya en el punto de mira de la afición

FIRMADO, BARCELÓ. El cartel con que se cerró la Plaza Monumental de Barcelona llevaba la firma del pintor mallorquín. En una línea esquemática, el artista, enamorado y defensor de la Fiesta, trazó la esencia a través de un cartel que  ya forma parte de la historia
FIRMADO, BARCELÓ. El cartel con que se cerró la Plaza Monumental de Barcelona llevaba la firma del pintor mallorquín. En una línea esquemática, el artista, enamorado y defensor de la Fiesta, trazó la esencia a través de un cartel que ya forma parte de la historia

El martes se votará en el Congreso la admisión a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) con la que se pretende blindar la Fiesta a nivel nacional.

El martes, y antes de lo previsto, en el Congreso de los Diputados se votará la admisión a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), una proposición de ley presentada con fecha de 28 de mayo de 2012, con la que se pretende blindar la Fiesta de los toros a nivel nacional a través de la declaración de la misma como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que podría suponer en un futuro la vuelta a la celebración de corridas en Cataluña. Si todo va según la hoja de ruta marcada y dada la mayoría del Partido Popular, la iniciativa seguirá su curso y pasará posteriormente a la Comisión de Cultura del Congreso, donde tendrá que debatirse y de ahí continuará su tramitación posterior. Antes incluso de la cita del martes, ya se han lanzado las campanas al vuelo desde las filas del Partido Popular, a través del diputado Juan Manuel Albendea, que llevará a cabo la defensa de la Fiesta, y quien apuntó días atrás que «los toros volverán a Cataluña en septiembre, en su tradicional Feria de la Mercè».

Sin embargo, será necesario esperar al final del trámite legislativo, que se prolongará varios meses. Así, por ejemplo, el artículo 5 de la citada Proposición de Ley es muy importante, ya que dice que serán «las distintas administraciones quienes promulgarán dentro de sus respectivas competencias la normativa precisa para cumplir lo dispuesto en los artículos anteriores y la protección de todo lo relacionado con la Fiesta de los Toros (...)». Los artículos 3 y 4 hacen referencia a que el Estado pondrá en marcha los mecanismos necesarios para proteger la Fiesta y ampararla e incluso para declararla Patrimonio Inmaterial de la Unesco.

A la votación en el Congreso de pasado mañana está prevista la asistencia de algunos toreros como es el caso de Cayetano, Julián López «El Juli», Curro Vázquez, José María Manzanares y Santiago Martín «El Viti». Tampoco faltará el ganadero Juan Pedro Domecq y el presidente de la Mesa del Toro, Carlos Núñez.

¿Qué es un BIC?

La cercana declaración de las corridas de toros como Bien de Interés Cultural (BIC) en determinadas comunidades autónomas responde a la necesidad regulada, por la Ley 16/1985, de protección del Patrimonio Histórico Español. Dos preguntas básicas: ¿qué se entiende por BIC? Según la norma, es cualquier inmueble y objeto mueble de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico que haya sido declarado como tal por la administración competente. ¿Quién puede declarar BIC? Declararlo es competencia de las CCAA y lo que se promueve a través de esta ILP es que lo declare el Estado. Es más que probable, según expertos consultados, que esta iniciativa exija una modificación de la proposición de ley o, en su defecto, en la Ley de Patrimonio Histórico.

A nadie se le escapa el valor artístico del toreo, ni el efecto nutriente que tiene sobre otras disciplinas como la pintura o escultura, por no hablar del enriquecimiento que ejerce sobre el castellano, todos ellos pilares básicos en cualquier modelo de Estado. Por ello, al estar incluida dentro del Patrimonio Histórico de España, la declaración de la Fiesta como BIC servirá para que, dado su dominio público, sea protegida por la Administración.

Un blindaje que es la mejor garantía para el futuro, ya que podrá evitar ataques como el sufrido en Cataluña o, más recientemente, en San Sebastián. Los toros estarían, así, avalados y respaldados en todo el territorio nacional. De cumplirse nos lleva al siguiente beneficio como BIC: su obvia legalidad en todo el país. De Galicia a Andalucía, de Extremadura a Cataluña, donde quedaría derogada la prohibición que dictaminó el Parlamento de Cataluña el pasado 28 de julio de 2010. A esta legitimidad para ofrecer corridas de toros se podrá acoger la empresa Balañá para, si lo desea, volver a abrir las puertas de La Monumental de Barcelona. Como propietaria del coso, podrá acogerse al artículo 38 de la Constitución Española, que defiende la libertad de empresa con los mismos privilegios indiferentemente del lugar de España donde se realice.

Asimismo, la denominación como BIC también podrá traer consigo posibles ayudas tanto económicas como de difusión para colaborar en su mantenimiento, restauración y promoción de cara al futuro. Vigorizar la llamada «educación taurina» desde la base para asegurar en las próximas generaciones una estructura que eche raíces entre la población española y desterrar con la modernización de la tauromaquia la vitola de espectáculo anquilosado en el tiempo que actualmente pesa sobre el toreo en determinados sectores.

De esta manera se cumple un paso más en la defensa de la Fiesta, después del acoso político que viene sufriendo desde hace años, según las etapas y los intereses de los dirigentes, sin que en ningún proceso se haya llevado a cabo un debate animalista real. Intereses de estrategia de los grupos políticos. Así ocurrió primero en Cataluña, donde a través de la Iniciativa Legislativa Popular presentada por la Plataforma Prou, liderada por el argentino Leo Anselmi, se prohibieron las corridas de toros y a la vez se blindaron en el propio Parlamento los «correbous», que son los toros ensogados que sueltan por las calles.

Y de verdad el ataque a la Fiesta en Cataluña dio comienzo mucho antes, con la prohibición en la década de los 90 de la entrada a las plazas a los menores de 14 años, la declaración de Barcelona como ciudad antitaurina en 2004 o la también prohibición de construir plazas de toros. La abolición se hizo efectiva en enero de 2012 y de ahí que durante la pasada temporada la plaza tuviera las puertas cerradas de principio a fin. Similar perfil se da en San Sebastián, donde el Gobierno de Bildu manifestó a las claras su intención de no celebrar corridas de toros, a pesar de que en distintas festividades hayan soltado reses por las calles. Como el coso de Illumbe pertenece al Ayuntamiento, no ha sido necesaria una prohibición, basta con rescindir el contrato privado con la empresa gestora, que era la Casa Chopera.

Tras la prohibición catalana, la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña promovió la ILP el inicio de cuya tramitación se votará en el Congreso. Una recogida de firmas que LA RAZÓN abanderó desde los inicios en su campaña por apoyar la Fiesta de los toros desde su creación, hace ya casi quince años. Si todo va bien, y según las fuentes de la propia Federación, «creemos que a finales de mayo estará aprobada».

Será un paso definitivo, férreo y con el ánimo de restar a la Fiesta de ese tinte político que la ha hecho vulnerable. Se abrirían así las puertas, al menos las legales, para que la Monumental de Barcelona pueda volver a celebrar espectáculos taurinos, aunque esta iniciativa popular no ha contado con el mismo recibimiento por parte de los diferentes partidos políticos. El diputado del PSOE Eduardo Madina publicó el jueves a través de una red social que «el grupo socialista votará el martes a favor de la ILP contra los desahucios y no apoyará la ILP de los toros». «La decisión del PSOE no va a afectar porque el PP tiene mayoría absoluta, pero da la sensación de que el resto de partidos actúan así sólo por oponerse al Gobierno. Aquí no importa el pueblo, sino ir en contra de quien manda», afirma Luis María Gibert, presidente de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña y promotor de la ILP.

ERC tampoco ha querido dejar pasar el momento y su diputado Joan Tardá pretende que en la votación del martes cada parlamentario se levante de su escaño para declarar en voz alta su decisión.

El referente francés

Mientras en España la protección de la Fiesta de los toros está llevando un largo peregrinar, en Francia (en la imagen, la plaza de Nimes) se aprobó en la sombra, sin hacer ruido y con máximo respeto, que la Fiesta fuera declarada Patrimonio Cultural Inmaterial, a instancia del Observatorio Nacional de Cultura Taurina. Y fue el primer país en el mundo en blindarla en 2011. El Gobierno no tuvo ningún reparo en proteger un espectáculo que se celebra sólo en parte del país, pero al que se reconoce como raíz de la cultura del pueblo francés. Y no quedó ahí la cosa. El pasado verano, en el mes de septiembre, el Tribunal Constitucional avaló la legalidad de las corridas de toros en Francia y hace apenas un mes se prohibieron las manifestaciones antitaurinas en los aledaños de las plazas de toros, tras una reunión mantenida en el Ministerio del Interior. Un ejemplo tras otro que convierte a Francia en el referente en la gestión legal del espectáculo taurino.

La estocada de Rubalcaba

En el invierno de 2009 algunas de las figuras del toreo se aliaron en el conocido G10 con la voluntad de negociar intereses comunes. Uno de ellos fue tramitar el paso de la Fiesta de los toros del Ministerio del Interior al de Cultura. Tras varias reuniones, una de ellas con Ángeles González-Sinde, en ese momento ministra de Cultura por el PSOE, fue Alfredo Pérez Rubalcaba quien llegó a un acuerdo para tramitar el cambio en octubre de 2010, una vez acabada la temporada española. En una larga reunión celebrada por Rubalcaba con Enrique Ponce, Manzanares, Cayetano, El Cid, El Juli, Talavante y Miguel Ángel Perera se acordó un traspaso, que aún hoy tiene flecos pendientes. De ahí que la declaración el viernes realizada por el socialista Madina de que «no apoyará la ILP de los toros» haya caído como un jarro de agua fría para algunos de sus diputados. El concejal del PSE en Eibar, Eneko Andueza, remitió ayer una carta a Rubalcaba, que declaraba su posición «dolida, quebrada y decepcionada». «Me resulta difícil que nuestro partido sea incapaz de comprender que la Fiesta de los toros carece de ideología», sentir compartido por «miles, millones de socialistas, que habrán sentido lo mismo que yo. Porque somos muchos, créeme Alfredo, y hoy, sin quererlo, nos hemos vuelto a hacer daño». Y añade: «La fiesta de los toros no es de nadie, y a su vez, es de todos. No es de izquierdas ni de derechas, ni catalanista ni vasquista: es del pueblo, única y exclusivamente del pueblo». La misiva acaba con estas palabras: «Compañero Alfredo, difícilmente podremos ser creíbles ante esta sociedad si ni tan siquiera somos capaces de mantener nuestra propia coherencia». Dentro de las filas socialistas, José Bono, Enrique Múgica, la ex ministra de Cultura, Carmen Calvo, Tomás Gómez, José Borrell y Trinidad Jiménez, entre otros, han respaldado la Fiesta y subrayado su compromiso taurino.