Toros

Santiago Acevedo: «Quería que mi despedida fuese como el resto de mi carrera, sencilla y seria»

Tras retirarse ayer en la Maestranza, el banderillero sevillano de 47 años, asegura estar feliz por haber tomado la decisión más correcta: «Cuando no estás plenamente preparado para torear, lo mejor es ser honesto con la profesión». Dice adiós a una trayectoria de 28 años

El torero de plata, que ayer se cortaba la coleta en Sevilla, reconoce que «hoy me he despertado con un extraño alivio, porque torear en gran parte es sufrir. Lo llevaba pensando desde hace un par de años porque he estado muy dolorido de la espalda y eso no me permitía entrenar lo suficiente. Llega un momento en el que ya no compensa tanto sufrimiento y tampoco quería seguir toreando sin estar plenamente preparado». Además de estas razones y a la “voraz” competencia que hay en su sector, el banderillero alude a que «sé que si no tomaba esta decisión tarde o temprano iba a caer en el error de torear corridas importantes», siendo el riesgo cada vez mayor.

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Santiago siente tanto respeto por su profesión que reconoce que para él ya era hasta excesivo torear esta última corrida, pero ahora se siente «plenamente satisfecho» de haberse retirado en su casa (Sevilla), con el hierro que admira desde pequeño (Torrestrella) y con Alfonso Cadaval, al que ha servido desde sus tiempos sin picadores. Él mismo recuerda así su despedida de ayer: «Solo se lo dije a mi compañero Juan Carlos García mientras me vestía de torero, pero no se lo creía. Cuando me vieron cortarme la coleta todos se dieron cuenta y Cadaval vino a abrazarme. Quería que mi despedida fuese como el resto de mi carrera, sencilla y seria».

Sin duda una tarde soñada, pero este torero reconoce la de ayer no fue la primera corrida en la que había pensado retirarse: “Cuando vi el cartel de la Goyesca de Ronda de este año (mano a mano entre Morante , con el que ha compartido muchas tardes, y Roca Rey) estuve a punto de pedirle la corrida a José Antonio para despedirme allí. Pero una goyesca no era la tarde en la que imaginaba decir adiós, además de que tampoco sabía si Morante aceptaría”.

Santiago dice estar feliz tras firmar una carrera de la que salvo no haber toreado en Ámérica, no le quedan espinas, solo agradecimiento a sus compañeros, a los que recuerda la gran profesión que deben siempre respetar.