La maldición de «Gran Hermano Revolution»

A su baja audiencia se une una denuncia de SOS Racismo por comentarios xenófobos contra el concursante que fue expulsado el jueves

Javier Eneme y Maico, antes de la expulsión del jueves
Javier Eneme y Maico, antes de la expulsión del jueves

A su baja audiencia se une una denuncia de SOS Racismo por comentarios xenófobos contra el concursante que fue expulsado el jueves.

Cuando algo va mal siempre puede ir a peor. A «Gran Hermano Revolution» se le acumulan los contratiempos hasta el punto de que ya podría ser denominado «Gran Hermano Involución» por romper varias de sus premisas de éxito. Desde hace unas temporadas, aunque en esta es más evidente, se les ha ido la mano con el «casting», con concursantes poco atractivos mediáticamente y bastante pasados de rosca; la marcha de Mercedes Milá, que fue sustituida por Jorge Javier Vázquez, hizo mella en los fans. A eso hay que sumar que decidieron eliminar la emisión 24 horas, con la consiguiente irritación de sus seguidores, que prácticamente fundieron en negro el programa. Ése fue el inicio del desapego de la audiencia. Telecinco intentó subsanarlo a primeros de octubre al reanudar las emisiones del canal 24 horas. Pero el daño ya estaba hecho. El rechazo de los televidentes es tan evidente que la cuota de pantalla de la gala conducida por Vázquez cada jueves arrancó con un desazonante 16,2 por ciento y 1,8 millones de espectadores hasta bajar en su última entrega a un pobre 13,6 y 1,3 millones de fieles. El debate de los domingos, presentado por Jordi González, que era un cheque en blanco en términos de audiencia, pasó del «prime time» al «late night».

Rectificación pública

Ayer llegó el penúltimo disgusto para la madre de todos los «realities» españoles. SOS Racismo emitió un comunicado en el que denunciaba los comentarios racistas contra Javier Eneme, el concursante negro que fue expulsado el pasado jueves. No quedó solo en una protesta, ya que ha presentado una queja al departamento de Responsabilidad y Gobierno Corporativo de Telecinco y ha pedido al canal que durante una de las próximas galas «condene dichos comentarios racistas recogidos durante la estancia de Eneme, condena a la que también deberían sumarse los concursantes denunciados». Es más, ha instado a la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) que «actúe frente a este tipo de contenidos que normalizan el racismo». Tras la salida de Eneme se retransmitieron unos vídeos sobre su estancia en el que se mostraban unas bromas. Uno de los concursantes preguntó: «¿Para que tendrán esa luz infrarroja encendida?», a lo que Mina comentó, «son para ver a Javi, que es la oveja negra». Ambos empezaron a reírse. En ese momento empezó una trifulca en Guadalix ya que Eneme, que es abogado, les dijo que «bromas como las de antes se han acabado. Temas racistas como lo de los infrarrojos me han sentado mal, y no es que sea la primera vez, sino la número 400». Por su parte, ya en plató, Vázquez explicó que el tema «había sido tratado en la reunión del programa y tienes todo el derecho del mundo a decir en un momento que no te gustan esas bromas y que paren». El presentador intentó parar la marea, pero la tormenta ya había comenzado. Con el «hashtag» #GranHermanoRacista las redes sociales cargaron contra el programa y pidieron la amonestación a los concursantes que habían pronunciado frases xenófobas. SOS Racismo subraya que, «el desarrollo del programa deja impresión de que Eneme ha sido quien ha obrado incorrectamente por denunciar estos comentarios y no los otros participantes por hacerlos». Otro frente que tiene abierto, y que puede abrir en canal otra polémica es el caso de Laura, una aspirante a ganar el premio a la que sus compañeros, es un decir, la están presionando para que diga que es transexual sin que, por ahora, hayan sido sancionados.