Marruecos

Una segunda vida para los monumentos de Fez

El gran desafío no solo es rescatar a los monumentos, sino más bien pensar cómo integrarlos con éxito en la vida moderna
El gran desafío no solo es rescatar a los monumentos, sino más bien pensar cómo integrarlos con éxito en la vida modernalarazon

¿Cómo salvar bibliotecas, escuelas o palacios medievales de la ciudad antigua de Fez si ya no sirven para lo que sirvieron? Los responsables del patrimonio marroquí lo tienen claro: reconvertir esos edificios dándoles uso como espacios culturales pero conservando su fachada original. La medina de Fez no solo es la más grande y antigua de Marruecos; en su interior también se esconde un patrimonio cultural de gran valor e imposible de ser apreciado debido a su avanzado estado de deterioro. El gran desafío no solo es rescatar a los monumentos, sino más bien pensar cómo integrarlos con éxito en la vida moderna.

"Es importante conservar la arquitectura y no desfigurar el aspecto histórico, y por eso la rehabilitación se basa en encontrar una función que responda a las necesidades del ciudadano actual", comenta Salma Daoui, arquitecta y encargada de la inspección de los monumentos históricos.

Daoui es tajante con la idea de que no se pueden mantener los monumentos con las mismas funciones que tenían en el pasado, y basándose en esta idea, se ha elaborado una hoja de ruta para dotar a estos edificios de nuevos cometidos.

Estas propuestas van desde transformarlos en museos, cafés literarios, centros de información hasta en lugares donde los artesanos tradicionales desempeñen y conserven sus quehaceres.

Son 27 los monumentos repartidos en diferentes barrios de la medina de Fez en los que desde hace dos años un grupo de profesionales trabaja en su restauración, reconstrucción y rehabilitación.

Entre ellos destacan: las murallas almohades del siglo XIII, un mercado de la dinastía meriní (siglo XIV), albergues para caravanas de mercaderes de la misma época, torres del XVI, puentes del siglo X, madrasas (escuelas coránicas) de diferentes épocas o un mausoleo construido en 1763 por el sultán alauí, Mohamed Ben Abdallah.

Los equipos de arquitectos y constructores que participan en el proyecto, bautizado con el nombre "Restauración y rehabilitación de monumentos históricos", cuentan con 287 millones de dirhams (unos 26,5 millones de euros o 28 millones de dólares) para poder llevarlo a cabo.

Pero además, y para conseguir que lo tradicional converja con los moderno, es necesario integrar en estos planes a las nuevas tecnologías.

"Estamos proponiendo diferentes organigramas para varios espacios e insistimos en la incorporación de las nuevas tecnologías", destaca la arquitecta.

La finalidad es facilitar tanto a los locales como a los turistas la información que deseen sobre un lugar determinado y las funciones que este desempeñe de la manera más práctica posible, es decir, que las aplicaciones móviles sean una de las llaves de acceso al patrimonio.

Todos los monumentos deberán estar terminados por deseo expreso del rey Mohamed VI, a lo más tardar en noviembre de 2015.

Nombrada en 1981 patrimonio cultural de la Humanidad por la Unesco, la medina de Fez, la mayor zona peatonal del mundo, no deja indiferente a nadie.

Muchos son capaces de encontrar en Fez las huellas de la ciudad medieval que un día fue y por cuyas callejuelas transitaron Boabdil, León el Africano y los miles de judíos y moriscos expulsados de la España católica.

Otros, sin embargo, solo ven una medina sucia, ruidosa y caótica cuyas únicas particularidades son sus laberínticas y oscuras calles que producen cierto sentimiento de inseguridad.

De uno u otro modo, se trata de una ciudad maltratada por el paso del tiempo y que, como tantas otras, intenta aclimatarse a las necesidades de los ciudadanos del siglo XXI.

Marta Miera / Efe