Inmigración

Venezuela: Cruzar la frontera para conseguir comida

La escasez empuja a 500 venezolanas a enfrentarse a la Guardia Boliviariana y llegar a Colombia. «No hay qué dar a nuestros hijos», dicen

Las mujeres venezolanas celebran su entrada en Colombia, a pesar de haber sufrido agresiones por parte de las Fuerzas de Seguridad de Nicolás Maduro
Las mujeres venezolanas celebran su entrada en Colombia, a pesar de haber sufrido agresiones por parte de las Fuerzas de Seguridad de Nicolás Madurolarazon

La escasez empuja a 500 venezolanas a enfrentarse a la Guardia Boliviariana y llegar a Colombia. «No hay qué dar a nuestros hijos», dicen

El drama humanitario en Venezuela no cesa. Incluso la situación de escasez alimentaria empeora cada día. En los supermercados no hay harina de maíz para hacer arepas, ni azúcar, ni café, ni leche... Productos básicos como el aceite o el arroz brillan por su ausencia, al igual que los artículos de higiene personal. La paciencia de los venezolanos ya se está acabando y su desesperación les lleva a actuar como lo hizo un grupo de 500 mujeres que, sin dudarlo, cruzaron ayer la frontera con Colombia en busca de comida.

Raiza Silva fue una de las amas de casa que se movió desde Ureña (localidad del Estado de Táchira, cercana a la frontera con Colombia) hasta Cúcuta. Según relató a LA RAZÓN, a las 7:30 de la mañana unas 20 mujeres, que habían planificado previamente la travesía, decidieron ir a país vecino a comprar productos de primera necesidad. La voz se corrió rápidamente y, aproximadamente a las diez de la mañana, el grupo de mujeres ya alcanzaba las 500. En el puente internacional Simón Bolívar, en el lado venezolano, les esperaban miembros de la Guardia Nacional Bolivariana. Les quisieron impedir el paso «por órdenes presidenciales», pero ellas suplicaron que les dejaran cruzar. En su casa ya no hay alimentos y su situación es crítica.

«Lo hicimos por necesidad, porque tenemos que surtir nuestras neveras y nuestras despensas. No tenemos nada para darle de comer a nuestros hijos. Lo poco que se consigue acá, en la frontera, son productos colombianos y quienes lo traen lo venden con sobreprecio. Queremos que todo el mundo sepa que en nuestro país hay una crisis humanitaria real y que la frontera lleva ya casi un año cerrada», sentenció Silva.

La odisea no fue sencilla. Durante más de una hora, las mujeres intentaron negociar con las Fuerzas de Seguridad para que les permitieran el paso a Colombia. Molestas, decidieron forzar el cordón de seguridad que habían montado los agentes. «Entonces nos empujaron, nos dieron puñetazos, nos arañaron. Las mujeres de la Guardia Bolivariana nos gritaban que no hiciéramos un ‘show’, que nos olvidáramos de cruzar y de ir en contra de la seguridad, pero al final pudimos pasar. Los guardias nos mintieron, nos decían que la Policía colombiana sólo dejaría pasar a las mujeres colombianas y no fue así. Al otro lado, en Colombia, nos dieron la bienvenida a su país, nos dijeron que sabían por lo que estábamos pasando los venezolanos. Nos atendieron de manera muy amable, nos abrieron sus tiendas y nos ofrecieron refrigerios», explica Silva a este diario.

Otra de las mujeres, Angie Rangel, asegura que hasta los taxistas y conductores de autobuses bajaron sus tarifas para que se pudieran mover con facilidad. El grupo estuvo tres horas en Colombia y muchas lograron comprar pasta, harina, azúcar, café, leche en polvo y productos de aseo e higiene personal. «Claro que nos sale más barato. Desde hace años, los productos en Colombia vuelven a ser más económicos que en Venezuela. Además, lo más importante es que conseguimos lo que necesitábamos», agregó Rangel.

Ya de regreso la Guardia Bolivariana intentó impedir su entrada en el país. Además de exigirles su carné de identidad, les pidieron que se apuntaran en una lista para saber quiénes habían tenido la osadía de cruzar la frontera. «Yo les dije que no podían impedir que regresara a mi país. Lo que compramos nos durará como máximo quince días. Así que si no reabren la frontera con Colombia, volveremos a hacerlo por nuestra cuenta las veces que sea», puntualiza Silva. El cierre de la frontera con Colombia fue una decisión unilateral que tomó el presidente Maduro el 20 de agosto de 2015 tras un presunto ataque por parte de grupos paramilitares a efectivos militares venezolanos muy cerca de Ureña.