Enseñar en el extranjero, “un nuevo caos dentro de la rutina”

Tres profesores andaluces que trabajan en Dubái, Londres y Dublín explican cómo dan clases fuera de nuestras fronteras en tiempos de pandemia

Enseñar en otros países siempre ha sido un reto que una gran cantidad docentes españoles se han propuesto superar a lo largo de los años para adquirir una experiencia diferente, ganar más dinero o para encontrar un trabajo que en España no abunda. Actualmente, y dada la situación de alerta sanitaria mundial a causa de la Covid-19, a las dificultades idiomáticas, culturales y sociales hay que sumar los procedimientos y medidas de seguridad que cada país ha implantado en los centros educativos. Aunque es un mismo virus para todo el mundo, ni la situación ha afectado de igual manera a todos los países ni las normas que se han impuesto han sido las mismas.

Para entender las medidas que se han tomado en España, uno de los países que normalmente más tarde comienza las clases y, por ende, que ha estado mas atento a los resultados de las estrategias por la que han optado las administraciones de otros lugares, tres profesores de Londres, Dubái y Dublín cuentan en este artículo sus experiencias, impresiones y opiniones acerca de cómo están llevando las clases en tiempos de pandemia.

Reino Unido

Total contagiados: 398.625
Muertes por Covid-19: 41.788

Luisa Pruna, natural de Marchena (Sevilla), es una apasionada del inglés y de la cultura británica, motivo por el que hace tres años decidió marcharse a Londres. Actualmente es “teacher assistant”, lo que en España sería una “segunda profesora” en el aula. Al igual que a otros españoles que viven en el extranjero, le gustaría volver a su país, pero reconoce que la enseñanza es más “avanzada y cercana a los alumnos” en Reino Unido.

Según relata la docente marchenera, en su día a día trabajan en lo que allí se conoce como “bubbles”, es decir que ni el profesorado ni los niños de diferentes cursos se pueden mezclar, respetan la distancia social lo máximo posible entre adultos, aunque asegura que la distancia “entre niños y profesores es imposible y tampoco era lo esperado”, y se desinfectan los pasamanos, juguetes, pomos y baños “unas tres veces" al día.

El protocolo de Reino Unido –como en casi todos los países de la UE– dicta que no es obligatorio el uso de la mascarilla y los alumnos que hayan estado fuera de Reino Unido no han iniciado el curso hasta haber pasado catorce días de cuarentena.

Según explica, en su centro dos profesoras asisten a quince niños como máximo y asegura que los padres “siguen llevando sus hijos al colegio sin mucho miedo”. En este contexto, incide en que “hay preocupación en general, pero no al nivel extremo que hay en España”. Casi nadie lleva mascarillas por la calle, “raro es la persona que la lleva”, afirma. Además, se siente segura y opina que “las medidas que se han tomado para este curso son bastante oportunas” y que se están llevando “estrictamente a cabo” en los centros británicos.

Por último, sin obviar la “situación actual y siendo responsables”, la docente es partidaria que los alumnos acudan a la escuela: “los niños están en una etapa muy importante de sus vidas en la que tienen que avanzar en su formación, tanto social como académicamente. La escuela juega un papel vital en el futuro de todos ellos y los padres tienen que motivar a los niños desde casa para que entiendan lo importante que es la escuela”, concluye.

Emiratos Árabes Unidos

Total contagiados: 85.595
Muertes por Covid-19: 405

José Manuel Zarzoso es un profesor sevillano que imparte clases de español en un colegio de Dubái a niños de entre 11 y 18 años. Decidió irse de España para seguir “avanzando” y descubrió su vocación de enseñar. Tras cuatro años impartiendo clases de idiomas en Reino Unido y los Emiratos Árabes Unidos, se enfrenta a la nueva normalidad compaginado clases online y presenciales.

Las clases presenciales comenzaron el uno de septiembre con medidas de prevención comunes para todos los colegios de Dubai. Entre ellas, José Manuel destaca que “todos los alumnos tienen que llevar mascarilla, lavarse las manos y mantener la distancia de seguridad”. Además, se han reducido las clases a quince alumnos y éstos permanecen en el mismo aula, “somos los profesores los que vamos cambiando de clase –normalmente no es así ya que los docentes cuentan con sus propias aulas­–, y algunos estudiantes han optado por la enseñanza a distancia, por lo que suele haber otro ordenador en la clase para conectar con los alumnos no presenciales”, asegura.

Según expone el profesor, se siente seguro porque “de momento parece que el sistema está funcionando”. Además, reconoce que la labor de limpieza es “impresionante” y que los colegios han establecido un plan de reestructuración de las clases “para que en todo momento se respeten las medidas de distanciamiento sin demasiados alumnos por aula”. No obstante, aunque quiere ser “optimista”, le preocupa que “la combinación de miedo e ignorancia” compliquen la situación. En este sentido, explica que como algunos alumnos llevan mucho tiempo sin ver a sus amistades, “no pueden evitar acercarse a sus amigos, abrazarse y tener un contacto” más allá del permitido. Así las cosas, reconoce que esta nueva situación “requiere mucho esfuerzo físico y mental”, pero “si queremos seguir enseñando presencialmente”, cree que lo mejor es “adaptarse a las tecnologías” y seguir progresando.

Llama la atención que en los Emiratos Árabes Unidos se ha implanto un sistema que en España están siguiendo algunas universidades, pero no los colegios. José Manuel afirma que “cada familia decide lo que es más conveniente para sus hijos”, por lo que se ha dado la oportunidad de optar por la enseñanza desde casa. Cada profesor tiene un portátil que llevan a clase para poder retransmitir todas las clases vía “Zoom” para que los alumnos que hayan optado por la enseñanza online puedan seguir el curso.

Por otro lado, respecto a la preocupación de los padres por llevar a sus hijos al colegio piensa que “es la misma que en España”, pero cree que el gobierno de los Emiratos Árabes “esta haciendo muy buen trabajo para reducir esa preocupación”. El maestro sevillano “apuesta por la enseñanza en el colegio de forma presencial”, pero entiende “totalmente" a los padres que, "sin ver una seguridad plena en los colegios de sus hijos, decidan no llevarlos”, sentencia.

República de Irlanda

Total contagiados: 33.121
Muertes por Covid-19: 1.792

María Guerrero es una profesora de infantil jerezana, afincada en Dublín, que acudió a Irlanda hace dos años ante la falta de trabajo en el sector de la educación que existe en España.

La docente gaditana asegura que el Gobierno ha impuesto un gran número de medidas que fueron anunciadas con “dos semanas de antelación" al inicio del curso escolar. No obstante, reconoce que “las que se llevan a cabo son solo el aseo continuo de manos y la esterilización diaria del material”. Además, afirma que les facilitaron “mascarillas y un mono de trabajo”. Cuando llegan al centro escolar siguen un procedimiento basado en la desinfección de manos, se cambian el calzado y encima de la ropa se colocan el mono de trabajo. Por otro lado, "cada tres horas nos tomamos la temperatura y si un niño o docente tiene más de 37 grados se llama a los padres y se les traslada a un área llamada “isolation área”. “Los docentes se van directamente a casa”, añade.

Por otro lado, reconoce que no se siente segura en el aula ya que trabaja “con seis niños en clase sin mascarilla”. Lamenta que las medidas de seguridad que aplica es la higiene de manos e intentar no acercarse mucho “a la cara de los niños”, aunque afirma que acaba siendo imposible. En definitiva, cree que “la situación va a peor” y asegura que los mas damnificados son los maestros de infantil ya que, en ciertas manera, aquí respaldan a los docentes de los colegios pero no a los de las guardería”, denuncia.

Esta situación ha provocado que no tenga tiempo “para poner todo el papeleo al día y llevar la clase con actividades motivadoras”, asegura que esta situación está siendo “muy difícil”.

Por último, respecto a la preocupación de los padres en llevar a sus hijos a la escuela, asegura que “no es igual que en España” porque la sociedad irlandesa es “mucho más capitalista” y priman “poder ir a trabajar”, por lo que prefieren llevar a sus hijos a los centros educativos. Cree que los niños necesitan ir al colegio para “aprender y socializar”, pero entiende a los padres que se niegan a que sus hijos den clases presenciales cuando "no se han bajado la ratio: “Una clase con 27 niños y con esta situación es inviable”, afirma.

El 98,2 por ciento de los centros educativos de Andalucía están “libre de coronavirus”

En España –y concretamente en Andalucía– las medidas anti-covid parecen que están dando buenos resultados en todos los centros. No obstante, como cabía esperar, se han registrado algunos contagios desde el inicio del curso.

La comunidad ha registrado cierres totales por coronavirus en nueve centros educativos, de los 7.099 que hay, y cierres parciales de 168 aulas, lo que supone un 0,21 por ciento de las 78.024 existentes, según los datos aportados este martes por la Junta.

El 98,2 por ciento de los centros educativos están “libre de coronavirus” y ya se han registrado seis reaperturas, ha informado la Consejería de Salud en un comunicado.

En Sevilla se han producido en este inicio de curso cuatro cierres totales y cierres parciales en 64 aulas, mientras que en Málaga han sido tres totales y 26 de aulas.

Los otros dos cierres totales han tenido lugar en Almería y Granada, mientras que por aulas han sido: 22 en Cádiz; 19 en Córdoba; 14 en Granada y en Almería; cinco en Huelva; y cuatro en Jaén.

El Gobierno andaluz se reunirá la semana que viene para abordar la situación actual en la que se encuentra la comunidad y decidir las medidas que se tomarán en consecuencia en octubre y noviembre.