La Fundación Jiménez-Becerril tacha de “indignidad” el acercamiento de los presos de ETA

La entidad llama a “no callar” y alerta de posibles “beneficios” en favor de los reos

Frente a la decisión de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias de acercar de la cárcel de Valencia a la de Zaragoza a dos presos de la organización terrorista ETA condenados por el asesinato en Sevilla del concejal del PP Alberto Jiménez-Becerril y de su mujer Ascensión García, progresados a segundo grado tras “rechazar la violencia” y reconocer el daño perpetrado, según la entidad estatal, la Fundación contra el Terrorismo y la Violencia Alberto Jiménez-Becerril, presidida por la hermana del citado edil, ha manifestado su rechazo a tal extremo, calificando de “indignidad” dicho acercamiento y temiendo “beneficios” en favor de los citados reos.

En un comunicado firmado por la presidenta de la fundación y diputada del PP por Sevilla en el Congreso, Teresa Jiménez-Becerril, la entidad denuncia públicamente el “fin de facto de la política de dispersión” de los presos de la organización terrorista que a su entender está acometiendo el Gobierno central del PSOE y Unidas Podemos.

“Rechazamos los continuos acercamientos de terroristas de ETA a cárceles próximas a sus lugares de origen, como el de los asesinos de Alberto Jiménez-Becerril y su mujer Ascensión García Ortiz”, señala en alusión a Mikel Azurmendi Peñagaricano y Maite Pedrosa Barrenechea, condenado el primero a 30 años de prisión como responsable del asesinato del matrimonio Jiménez-Becerril, entre otros asesinatos; y la segunda también por su participación en el crimen del concejal sevillano y su esposa.

En su escrito, la fundación presidida por Teresa Jiménez Becerril, contando con la Presidencia de honor del alcalde hispalense, el socialista Juan Espadas, señala que este acercamiento ha sido decidido “coincidiendo con el apoyo de EH Bildu a los presupuestos generales del Estado”, lo cual deriva en una “indignidad”.

“Nos preocupa que los tres etarras del Comando Andalucía, que acabaron con la vida de mi hermano y su mujer, estén reagrupados en una cárcel cercana a sus domicilios y nos inquieta el temer que puedan ser nuevamente beneficiados con progresiones de grado que les permitan una libertad que no merecen. Y todo ello sin arrepentimiento real, ni colaboración con la Justicia para esclarecer los 370 crímenes de ETA que siguen sin ser resueltos”, enfatiza Teresa Jiménez Becerril.

“En memoria de Alberto y de Ascen, a los que esta Fundación debe su existencia, por ellos y por todas las víctimas del terrorismo, a las que esta Fundación honra, y por toda la sociedad española que durante más de cincuenta años ha sufrido el terror de la organización terrorista ETA, no debemos, ni podemos callar”, concluye la misiva.