Conflictos con historia

«Una violencia indómita», de Julián Casanova, es un documentado acercamiento a la historia del pasado siglo en Europa con las diversas manifestaciones de la violencia

Portada de "Una violencia indómita", de Julián Casanova
Portada de "Una violencia indómita", de Julián CasanovaLa RazónLa Razón

El sindicato de profesores AMES ha elaborado un informe en el que muestra las irregularidades en la asignatura de Historia de España que reciben los estudiantes catalanes en 2º de Bachillerato; quizás la más tosca sea la propia supresión de «España» de la propia portada, claro exponente de una fobia que bien podría analizar la malagueña María Elvira Roca Barea; precisamente este año hará un lustro de su obra más reconocida, «Imperiofobia y leyenda negra», con 35 ediciones y más de 100.000 ejemplares vendidos. Este espectacular éxito ha convertido esta obra en un referente de los libros que cada año se publican en España sobre nuestra historia. Uno de los más alabados en los últimos meses ha sido «Felipe II (hombre, rey, mito)», estructurado en los tres grandes bloques señalados en el título y escrito por el prestigioso catedrático Enrique Martínez Ruiz, poseedor del Premio Nacional de Historia de España en dos ocasiones, entre otros méritos. Otro ejemplo de trabajo riguroso y merecidamente recibido con muy buenas críticas es «Una violencia indómita», de Julián Casanova, documentado acercamiento a la historia del pasado siglo en Europa con las diversas manifestaciones de la violencia, ya tenga carácter sexual o por motivos ideológicos o religiosos, entre otros, y en el que se exponen, por ejemplo, las dos tesis para explicar la crueldad de Stalin.

Más cercano a nosotros es el libro de Julio Ponce, «De las urnas a la República. Elecciones municipales de 1931 en Sevilla», editado por la Diputación de Sevilla y que recopila los votos obtenidos por los candidatos presentados en cada uno de los municipios de esta provincia en las dos citas electorales de la primavera de 1931. Cinco años después, miles de jóvenes de diversos rincones del mundo acudían a España con la pretensión de defender la República; sobre ellos ha escrito el británico Giles Tremlett la monumental «Las Brigadas internacionales. Fascismo, libertad y Guerra Civil», lograda gracias a las muchas entrevistas a supervivientes. Su lectura se puede completar tanto con la magnífica «Tierra y libertad» de Ken Loach como con «Línea de fuego», de Pérez Reverte, que narra el triste final de los brigadistas al caer en manos del enemigo.

La editorial andaluza Almuzara publicó a finales del pasado año «Fichados. Los archivos secretos del franquismo», en el que su autor, Gabriel Carrión, saca a la luz expedientes no destruidos de la célebre Brigada de Investigación Social. No sólo relata en breves capítulos algunos episodios sino que reproduce valiosos documentos, que enriquecen el volumen.

Al margen de nuestra historia se han editado recientemente dos libros muy diferentes en su concepción pero con algunos elementos en común: la investigación de sendos conflictos bélicos de los que apenas se habla en España y ambos por cuestiones territoriales. Francisco Cancio concentra en «Enmienda» gran parte de su amplio saber sobre la Guerra de las Malvinas, materia en la que lleva interesado desde su propio estallido, en 1982, cuando apenas tenía 12 años. Sus numerosos viajes le ha posibilitado el acceso a numerosas fuentes, que enriquecen un libro muy bien editado y en el que ni siquiera se eluden las teorías especulativas sobre una hipotética trampa de la OTAN. Frente a la proximidad con Argentina, «Una historia de Rus. Crónica de la guerra en el este de Ucrania» pone el foco en una contienda más lejana a nosotros pese a tener lugar en suelo europeo, de ahí el interés de una obra muy bien elaborada, de plácida lectura y que retrocede en el tiempo varios siglos para aportar las claves de este conflicto aún latente.