Teresa Rodríguez: el grupo mixto contra el “extractivismo”

La portavoz de Adelante se presenta en el Parlamento con el eslogan “no regalemos Andalucía” y Moreno le replica que ella no tiene el “monopolio del andalucismo”

La portavoz del grupo parlamentario mixto, Teresa Rodríguez, durante su intervención en la segunda sesión del pleno de investidura
La portavoz del grupo parlamentario mixto, Teresa Rodríguez, durante su intervención en la segunda sesión del pleno de investidura FOTO: Julio Muñoz EFE

El grupo mixto Adelante Andalucía, con Teresa Rodríguez al frente, se ha presentado en el Parlamento enarbolando la bandera del andalucismo, que pretenden aplicar en pequeñas “dosis” cada semana. Y lo que era un debate de investidura se fue diluyendo con un discurso más parecido al debate sobre el estado de la comunidad, en una versión ‘pseudoapocalíptica’ de Andalucía ante la que este grupo -de dos- se plantea luchar contra el “extractivismo”, que no es otra cosa que la explotación de grandes volúmenes de recursos naturales, que se exportan como mercancía y generan economías de enclave.

Según Rodríguez, “nos regalamos” en Andalucía por esperar o favorecer la inversión foránea porque dependemos del turismo que genera empleo precario y de fondos de inversión, porque con el fomento de las renovables estamos “regalando al oligopolio eléctrico” nuestros recursos “sin quedarnos con nada, ni siquiera el derecho al autoconsumo”, y porque, a su juicio, los “milagros -económicos- nos existen” por mucho que el Gobierno de Juanma Moreno lo haya sabido vender bien.

Lo mejor que dijo Rodríguez de Juanma Moreno es que “proyecta una imagen alejada del odio” que le ha permitido ganar las elecciones en medio de la “crisis de identidad de la izquierda”. Luego, criticó que su discurso de ayer fue “parecido al de hace cuatro años y pasó a relatar una serie de promesas incumplidas que el todavía candidato, hasta esta tarde, ha vuelto a traer a la cámara como “platos congelados”. Adelante sigue interesado en reducir los altos cargos, los gastos en dietas, en suprimir aforamientos, en modificar la ley electoral y un largo “parole, parole, parole” que PP y Cs han dejado en el olvido, evidenciando en estas cuestiones que sí es posible coincidencias pese a defender ideas políticas muy alejadas.

Por supuesto, Adelante Andalucía criticó al rebaja fiscal porque “preveo que si entramos en recesión vamos a recaudar menos en el momento que necesitamos más” y aseguró que 620 millones euros, en los que se cifra la rebaja de impuestos, son “14.000 sanitarios y 6.000 maestras. Del repetido discurso de Rodríguez de que bajando impuestos se beneficia a los ricos se pasó al
“agujerean la hucha de la herencia real de los andaluces” y dijo sentir “miedo” de un Gobierno de las elites extractivistas y de su estrategia del agua. Rodríguez igual critica la pleitesía con las grandes multinacionales como pide “no dejar caer Abengoa” y lo mismo desconfía de que Juanma Moreno pueda ser el presidente de todos los andaluces porque “no se puede gobernar para todo el mundo” como minutos más tarde le asegura que “tiene la obligación de gobernar incluso para los que no han nacido”.

La sanidad y la educación están peor de lo que lo estaban con Susana Díaz, ha dicho, para recriminarle que el “milagro económico andaluz solo está en su cabeza” y que no se ha acordado del “40% de andaluces que está en riesgo de exclusión social”. “Presume de ritmos de crecimiento, per tardaríamos 35 años en converger con la media española en renta per cápita”, añadió.

RESPUESTA DE MORENO

En un intento de generar un clima “respirable”, al menos el primer día, la respuesta sosegada de Juanma Moreno comenzó con un: “Entre su modelo de sociedad y el mío hay una distancia considerable. Coincidimos en el diagnóstico de Andalucía, pero las propuestas y soluciones son diametralmente distintas. Sus recetas no son viables y no solucionan los problemas de la ciudadanía y hemos visto cómo han fracaso en el pasado”.

Moreno sí le recriminó el intento de monopolizar el sentimiento andaluz en la Cámara, porque “me siento tan andaluz como usted. Nadie nos puede dar lecciones. Los sentimientos son de cada uno. Voy a defender a Andalucía y yo no tengo tutelas”. Y le afeó que dibujase un “panorama tan oscuro” porque es obvio que “hay mucho que mejorar” pero los andaluces no son tontos y “no nos habrían dado tanto respaldo” si la visión de la acción del Gobierno fuese tan negativa.

Moreno repitió que tratará de convertir a Andalucía en una potencia potencia energética en renovables y explicó que con ley del Condado de Huelva lo que pretende es que “todos nos sentemos” a debatir con rigor y plantear soluciones a los agricultores y al parque de Doñana, porque no es lógico que 5.000 alegaciones quedasen en su día sin respuesta y porque “quiero acabar con las aguas subterráneas que dañan el parque nacional” para lo que es necesario ejecutar el trasvase del Tinto, Odiel y Piedras.