Accidente

Indignación contra Gibraltar por el vertido en el Estrecho

El alcalde de La Línea estudia «acciones penales o civiles» por la tardanza en empezar a extraer el combustible del barco encallado. Ese trabajo ha acabado este viernes: ya no hay riesgo de vertido masivo

Manchas de combustible mientras dos embarcaciones marcan una U para intentar controlar el vertido
Manchas de combustible mientras dos embarcaciones marcan una U para intentar controlar el vertidoMarcos MorenoAgencia AP

Al igual que la mancha de combustible procedente de los tanques del OS 35 seguía ‘conquistando’ las aguas de la Bahía de Algeciras y, paralelamente, avanzaban las tareas de extracción del granelero, en las calles, los negocios, el puerto pesquero y el propio Ayuntamiento de La Línea de la Concepción (Cádiz) se incrementaba un profundo sentimiento de impotencia e indignación. En la playa de Levante, con el buque semihundido a su espalda, el alcalde linense ponía palabras a esos sentimientos. «Esta situación nos puede generar daños enormes y afectar de forma muy negativa al turismo y a nuestro sector pesquero, que ya sufre el cierre de caladeros», lamentaba Juan Franco mientras se confirmaba que a la playa de Poniente ya había llegado parte del aceite hidráulico vertido por el buque con bandera de Tuvalu.

Sorprendido por la tardanza en iniciar las labores de extracción, el alcalde anunciaba que los servicios jurídicos municipales ya están en la tarea de plantear «posibles acciones penales o civiles», para lo que el próximo lunes, en el Palacio de Congresos de la ciudad, han sido convocados a un gabinete de crisis los diferentes sectores económicos y productivos de la ciudad. En ese foro tendrá un papel relevante uno de los sectores más afectados, la pesca, que de hecho ya sufre una importante merma en sus capturas.

«En estos momentos, la flota marisquera ya se encuentra afectada por los vertidos. Tanto es así, que ha visto recortadas sus posibilidades de pesca a la zona 205, ya que las otras (202, 203 y 204), más cercanas a la zona del incidente, han sido lógicamente cerradas por la Delegación de Pesca por seguridad», apuntaba a La Razón José Carlos Escalera, representante administrativo de la Organización de Productores de La Atunara (opp-79). «Los recursos se reducen a día de hoy a la zona más alejada del Peñón de Gibraltar, en la que la producción marisquera no es tan abundante», añadía. Limitación que, como era de esperar, llega de la mano de una importante reducción del volumen de capturas, tasada en dos tercios diarios de lo habitual. «Antes de esto, la flota estaba capturando en torno a 75 kilos de concha fina. Esa cantidad se ha visto reducida a 25 o, como máximo, 30», explicaba.

De igual forma, «los pocos barquitos de red y palangre que tenemos, en torno a siete u ocho, ya no pueden calar en las aguas colindantes a Gibraltar; la mitad de la flota ha optado por desplazarse a zonas rocosas en dirección a Málaga», proseguía Escalera, quien consideraba que «hay que garantizar el óptimo estado de los pescados que llegan a la lonja de La Atunara, en la que, como son conscientes y responsables los pescadores, no se va a recepcionar ningún producto con el más mínimo índice de riesgo de contaminación por hidrocarburos».

A la espera del informe final sobre la afectación de los vertidos en los recursos pesqueros, que se puede conocer el lunes, el sector tiene claro que cuando haya «datos fehacientes» tomará «las medidas oportunas». De hecho, ya espera a ver si «se desarrolla algún tipo de acción legal, tanto administrativa como penal», a la que se unirían porque «la flota ya está sufriendo importantes daños con la reducción de su producción».

Aunque la influencia de los vertidos es hasta ahora de carácter local o comarcal, la Federación de Cofradías de Pescadores de Andalucía no pierde de vista el suceso. Su presidente, Manuel Fernández, lamentaba ayer un hecho que «supone un nuevo varapalo para un sector que ya está muy castigado». «Estamos hablando de una zona de paso entre el Atlántico y el Mediterráneo por la que se mueven multitud de especies y, obviamente, cualquier vertido puede tener sus consecuencias. Está comprobado que, ante un vertido, los animales huyen o mueren. No obstante, hasta más adelante no podremos constatar los efectos reales del combustible y el aceite que se han vertido al mar», decía.

Inquietud en el turismo

También preocupadas por la evolución de los vertidos del OS 35, las empresas turísticas que se dedican al avistamiento de cetáceos en la zona del Estrecho se muestran esperanzadas en que los vertidos no vayan a más y que no afecten a la fauna de la zona. «Acabamos de llegar a nuestra base tras navegar por la Bahía de Algeciras y, afortunadamente, no nos hemos encontrado ninguna mancha de contaminación», señalaba Cristina, de Estrecho Natura. «Obviamente, nos importa y preocupa que pueda afectar a nuestra actividad, pero lo que más nos tiene inquietos es que pueda dañar a un espacio natural con una biodiversidad tan extraordinaria», agregaba.

Por su parte, Oliver, de Firmm España’ apuntaba que «aunque nosotros operamos en una zona más distante, Tarifa, cualquier situación de este calado nos preocupa por lo que pueda afectar a las especies».

El navío ya está ‘limpio’

La buena noticia del viernes fue que las tareas de extracción de las 500 toneladas de combustible y lubricante que portaba el buque OS 35 concluyeron por la tarde con éxito. Con ello desaparece el mayor riesgo que comportaba la colisión del pasado lunes: que hubiese un vertido masivo. De todas formas, a la playa de Poniente, en La Línea, llegó ayer una mancha de entre 50 y 75 metros y la Consejería de Salud y Consumo de Andalucía prohibió bañarse allí. «Lo que ha entrado es un vertido preocupante, pero no es una tragedia», se consoló el alcalde de La Línea.

En el buque quedan unas cinco toneladas de gasóleo en el depósito de la sala de máquinas para permitir el funcionamiento de la maquinaria del buque. La Autoridad Portuaria de Gibraltar tiene previsto cambiar este sábado la actual barrera adherida al OS 35 por otra con forma de diamante, que proporcionará una mayor resistencia. «Se está trabajando a fondo para limpiar los residuos, sobre todo en el lado oeste», comunicó el Ejecutivo.

Además, seis efectivos de la empresa Oil Spill Response Limited (OSRL), encargada de la acción de descontaminación, inspeccionaron la costa del Peñón, en la que también se han desplegado equipos de limpieza para empezar a limpiar el petróleo llegado a la costa. Entre otros espacios, Gibraltar ha protegido las tomas de agua de sus plantas desaladoras con barreras absorbentes supletorias.

El Departamento de Medio Ambiente, por otro lado, recibió informaciones sobre un pequeño número de aves cubiertas de petróleo, dentro de la vigilancia que realiza para comprobar los daños provocados por el accidente.

Mientras tanto, la investigación sobre el siniestro continúa. El capitán del OS 35, detenido el jueves, quedó este viernes en libertad bajo fianza y con la prohibición de abandonar la colonia británica.