¿Qué es el efecto yo-yo cuando haces una dieta?

Al disminuir drásticamente la ingesta de comida, nuestro cuerpo «tira» de reservas de azúcares y de masa muscular.

Al disminuir drásticamente la ingesta de comida, nuestro cuerpo «tira» de reservas de azúcares y de masa muscular.

Los adelgazamientos rápidos se deben, sobre todo, a una pérdida de agua y glucógeno por deshidratación, ambos rápidamente recuperables en cuanto se deja la dieta y el cuerpo vuelve a funcionar bien. Al disminuir drásticamente la ingesta de comida, nuestro cuerpo «tira» de reservas de azúcares y de masa muscular y entra en un estado de alerta por si no vuelve a recibir suficientes nutrientes.

Para ello, ralentiza el metabolismo, es decir, lo hace más lento para intentar gastar menos energía y contrarrestar la carencia de comida, que es justo lo contrario a lo que se busca cuando se pretende adelgazar. Cuando el cuerpo empieza a recibir de nuevo alimento, intenta almacenarlo en forma de grasas, por si acaso vuelve a tener pocos alimentos, y eso, lógicamente, recupera rápido los kilos perdidos y suma otros.

Para evitar el «efecto yo-yo» al adelgazar, la pérdida de peso debe de ser progresiva, no intentar perder más de 1 kilo por semana, ni eliminar ningún alimento por completo o pasar hambre.