La fabricación de un producto se esconde tras una etiqueta QR

Compañías como Inditex, Nike o Macy’s las han incorporado para acceder a toda la cadena de producción de cada prenda

  • En la imagen, una de las etiquetas con código QR del proyecto piloto «Fabricado no Brasil»
    En la imagen, una de las etiquetas con código QR del proyecto piloto «Fabricado no Brasil»
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

23 de noviembre de 2015. 17:02h

Comentada
Madrid. 23/11/2015

Vivimos en una sociedad en la que la tecnología crece a pasos de gigantes y estar a la última tiene cada vez más importancia. El mundo textil no se queda atrás, y para adaptarse al desarrollo tecnológico y a las nuevas necesidades de los clientes, así como para probar que respetan las legislaciones relacionadas con la protección del medio ambiente, algunas grandes marcas como es el caso de Inditex, Macy’s o Nike han introducido los códigos QR en sus etiquetas. Unos códigos mediante los cuales los clientes pueden conocer los modelos de fabricación y producción del producto que tienen en la mano.

Es un código de barras bidimensional que se utiliza para almacenar información, diferenciándose de un código de barras convencional en que la información está codificada dentro de un cuadrado, permitiendo almacenar gran cantidad de información alfanumérica. De esta manera, el usuario puede acceder mediante su smartphone o tableta, que recogen toda la información que le proporciona el QR, que a su vez devuelve la información contenida, en forma de imagen, texto, URL...o cualquier otra posibilidad.

La multinacional española de fabricación y distribución textil ha lanzado en Brasil un proyecto piloto, «Fabricado no Brasil» que se prevé que hacia finales de año esté implantado, para que la etiqueta de las prendas de la cadena de tiendas perteneciente a este grupo, Zara, incluyan una etiqueta QR. Así, el cliente que compre en cualquieras de sus tiendas en dicho país «puede acceder a toda la cadena de producción» y borrar las sospechas del uso de mano de obra en condiciones inhumanas, acusaciones que la compañía niega en redondo y sobre las que lleva años trabajando. Para ello, el grupo ha lanzado esta etiqueta con la que «el cliente puede comprobar al momento quién, cómo y dónde se ha fabricado la prenda que está a punto de adquirir», según apuntan desde la multinacional. Este código de respuesta rápida o «quick response» permitirá al comprador conocer todos los detalles de la cadena de suministro de la ropa, desde el origen de las materias primas hasta la confección y su llegada al punto de venta. Un QR que además incluirá la última auditoría del fabricante sobre el cumplimiento del Código de Conducta de Inditex, normas esenciales para poder ser suministrador del grupo presidido por Amancio Ortega.

De momento, en España estas etiquetas no han llegado, pero cualquier cliente que quiera informarse en lo relativo a los materiales y producción de las prendas tiene acceso directo a un correo electrónico desde donde puede enviar preguntas o cualquier cuestión sobre la fabricación de la prenda, dudas que serán atendidas por el departamento de responsabilidad social corporativa del país. Desde el grupo, una vez analizado el proyecto piloto, tienen en la cabeza «extender esta práctica al resto de prendas que se fabrican en países subdesarrollados y que después se venden en tiendas del primer mundo». Una forma de dar ejemplo y de demostrar que Inditex tiene todo el control de la cadena de suministro, desde el origen de las materias primas hasta que el producto llega a las tiendas.

Medida universal

Otro caso es el de la cadena de grandes almacenes estadounidenses Macy’s, que lleva dos años utilizando códigos QR en su ropa, que llevan al cliente a la información de los materiales con los que está fabricada cada prenda y que puede ser utilizada para que tenga una mayor vida útil. Asimismo, se puede acceder al proceso de creación y comprobar si se están utilizando materiales reciclados y si se está respetando al medio ambiente y no se está contribuyendo al cambio climático.

O Nike, la empresa multinacional estadounidense dedicada al diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de calzado, ropa, equipo, accesorios y otros artículos deportivos. Se ha unido también a la utilización de este código para tener un mayor control de toda la cadena de producción, desde saber el origen de su algodón, si se ha fabricado en China o en México, o si se ha utilizado el plástico de las botellas para la fabricación de sus camisetas o deportivas.

En estas etiquetas se puede ver si la fabricación ha sido en un proceso sostenible y no perjudicial para el medio ambiente, como es el caso de «The IOU Project» para quien «tras una etiqueta, hay una historia». A través de un QR individual y único, el comprador puede saber el origen de la tela, quién ha sido el artesano encargado de elaborarla, el proceso de fabricación del producto o el nombre del diseñador. «Cuando se hace de forma transparente y auténtica, puede generar reacciones extraordinarias y promover un sentimiento de responsabilidad compartido por todos hacia los demás y hacia el medioambiente», apuntan desde la misma empresa.

Eficiencia también en las tiendas

Las tiendas son el instrumento esencial para reducir el impacto sobre el medio ambiente, en su diseño, construcción, uso y demolición, pudiendo actuar en todo el ciclo de vida de la tienda, reduciendo las emisiones de CO2 a la atmósfera. Es el momento de contribuir con el compromiso medioambiental en los puntos de venta. La tienda ecoeficiente es aquella que se diseña, construye y explota con criterios de construcción sostenible y eficiencia energética, atendiendo a aspectos como la reducción y el reciclaje de residuos; y la reducción de emisiones, del consumo energético y del agua. Esto ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una realidad; son muchas las marcas que están siguiendo estas directrices, como Inditex, Mercadona, Puma, Burberry, Starbucks o Ikea.

Últimas noticias