Salud

La radiación sigue en Hiroshima

«Científicos brasileños miden con gran precisión la radiación en un trozo de mandíbula de una víctima»

Imagen cedida por el Museo Hiroshima Peace Memorial que muestra la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima / Archivo
Imagen cedida por el Museo Hiroshima Peace Memorial que muestra la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima / Archivolarazon

«Científicos brasileños miden con gran precisión la radiación en un trozo de mandíbula de una víctima»

Cuarenta y cinco años de esfuerzos ininterrumpidos han dado su fruto. El investigador brasileño Sergio Mascarenhas de la Universidad de Sao Paulo ha podido determinar con precisión la radiación absorbida por las víctimas de la explosión de la bomba atómica lanzada por EE UU sobre Hiroshima (Japón), en 1945. Ahora, con ayuda de la técnica espectroscopia de resonancia paramagnética electrónica, físicos de Brasil han medido los niveles de radiación retrospectiva en una mandíbula de una persona que falleció a causa de la explosión inicial. En la década de los años setenta Mascarenhas descubrió que al irradiar huesos humanos con rayos gamma o rayos X, aparecían propiedades magnéticas. Concluyó que podría utilizar este hallazgo para llevar a cabo dosimetría de radiación en dataciones arqueológicas. Como recuerda este científico en «PLoS One», la Universidad de Harvard le invitó a dar clases en su campus pero antes de ir a Estados Unidos viajó a Japón para obtener muestras de huesos de las víctimas de Hiroshima y Nagasaki. Con los escasos medios de entonces, consiguió señales dosimétricas de la citada mandíbula.

Los avances experimentados en Física durante las últimas décadas han permitido al equipo de este investigador separar la señal de la radiación absorbida durante la explosión nuclear, conocida como señal de fondo, de la señal dosimétrica específica. Parece una perogrullada, pero no es así. Los científicos del proyecto Manhattan que crearon la bomba atómica, bajo la dirección de Oppenheimer, (Einstein, Von Neumann, Fermi, Bohr, Teller y Feynman, entre otros) sabían sus efectos letales pero desconocían que la radiación durara tanto tiempo. Ahora Mascarenhas y su equipo trabajan en una novedosa metodología que, como ha explicado, es mil veces más sensible que la resonancia paramagnética. Anuncia novedades antes de que concluya el verano.