Los pesticidas merman el esperma

La exposición de los adolescentes a los contaminantes ambientales conocidos como organoclorados puede dar lugar a espermatozoides defectuosos, según revela un estudio publicado este miércoles por investigadores del Instituto Milken de la Escuela de Salud Pública (Milken Institute SPH) de la Universidad George Washington, en Estados Unidos, y coautores. El estudio buscó la relación entre la exposición a estas sustancias químicas en los años adolescentes y anormalidades en el esperma que están asociados con problemas de fertilidad en el futuro, informa Europa Press.

«Necesitamos más investigación para averiguar cómo estos contaminantes organoclorados pueden estar afectando a la maduración de los testículos y su función», dice la autora principal, Melissa Perry, profesora y directora del Departamento de Medio Ambiente y Salud Laboral en el Milken Institute SPH. «La exposición a estas sustancias en la adolescencia puede llevar a problemas reproductivos años más tarde», agrega.

Perry dirigió un equipo que estudió los espermatozoides y muestras de sangre tomadas de 90 hombres que vivían en las Islas Feroe, una comunidad de la isla en el Atlántico Norte que consume una dieta rica en pescados y mariscos, incluyendo carne y grasa de ballena piloto, lo que conduce a exposiciones más altas que el promedio de contaminantes organoclorados, entre ellos los bifenilos policlorados

o PCB y el principal metabolito del insecticida DDT. Estaban disponibles muestras de sangre tomadas a los 14 años de 33 de los hombres incluidos en el estudio.

Además de medir la cantidad de plaguicidas organoclorados en las muestras de sangre, el equipo utilizó un método de formación de imágenes de esperma ideado por el laboratorio de Perry para detectar disomía en el esperma, un trastorno en el que las células espermáticas poseen un número anormal de cromosomas.

El equipo encontró que los hombres con niveles más altos del metabolito del DDT y los PCB, tanto como los adultos como a los 14 años, registraban tasas significativamente más altas de disomía en el esperma. Los resultados concuerdan con un estudio anterior que lideró Perry en hombres estadounidenses que formaban parte de una pareja que buscaba ayuda para tener hijos y que detectó que aquellos con los niveles más altos de los productos químicos organoclorados en la sangre mostraron el mismo tipo de anormalidades en el esperma.

Los plaguicidas organoclorados como el DDT se utilizaron ampliamente a lo largo de la década de 1960 y ahora están prohibidos en Estados Unidos. Sin embargo, todavía se emplean en algunos países tropicales e, incluso, en lugares que ya no se usan más estos productos químicos aún persisten en el suelo y el agua. Las personas en Estados Unidos pueden estar expuestas a estos contaminantes por el consumo de una dieta con mucha carne, productos lácteos y pescado graso.

Perry señala que hace falta investigación adicional para consolidar los resultados de este estudio y otros y, hasta entonces, los consumidores pueden tomar medidas para limitar su exposición a estos pesticidas, que también se han relacionado con otros tipos de problemas de salud. «La mayoría de la gente puede reducir su exposición a los PCB y DDT mediante la reducción de los alimentos que son altos en grasas animales y elegir sabiamente los pescados que ingiern», propone Perry.

Al mismo tiempo, dice que los resultados de la investigación también plantean cuestiones importantes para las autoridades que regulan el uso de pesticidas y otros productos químicos potencialmente dañinos. «Este estudio y otros similares sugieren que cualquier decisión sobre poner productos químicos biológicamente activos en el medio ambiente debe hacerse con mucho cuidado, ya que puede haber consecuencias no previstas en el camino», concluye.

Europa Press