Castilla y León

Sentido común y responsabilidad ante las custodias compartidas

Ante la falta de un criterio único, los jueces de familia de Valladolid y León acuerdan cumplir las resoluciones aunque suspenden las visitas entre semana

El estado de alarma decretado en España para hacer frente a una crisis sanitaria como es la del coronavirus sin precedentes y que amenaza con otra económica y social de envergadura en los próximos meses, está provocando situaciones complicadas y de distinta índole en el día a día de muchas familias. Y una de ellas afecta al colectivo de padres y madres separados o divorciados que, ante la ausencia de un criterio generalizado en toda España, tienen enormes dudas y no saben qué es lo que tienen que hacer para poder ver a sus hijos. Y es que, por ejemplo, mientras en los juzgados de familia en Málaga no se contemplan traslados de menores durante estos días de confinamiento, los jueces en Valladolid y León han decidido suspender temporalmente las visitas entre semana mientras dure esta situación.

“Desde que comenzara la cuarentena social sí que estoy recibiendo más llamadas de lo habitual de clientes a los que este estado de alarma les ha generado mucha incertidumbre e inseguridad y quieren saber cómo actuar a la hora de ir a recoger a su hijo a casa de su ex pareja”, señala a LA RAZÓN Javier G. Camell, abogado de familia vallisoletano, quien destaca que en el caso de Valladolid están de enhorabuena. Al respecto, desde esta semana cuentan con una serie de pautas que han marcado los propios juzgados de familia y de violencia hacia a la mujer de la ciudad, y que son aplicables a los casos tanto de custodia compartida como única, “que están facilitando mucho la tarea”.

En el documento, al que ha tenido acceso este periódico, los jueces establecen siete puntos. En el primero instan a los padres a cumplir las resoluciones y efectuar las entregas de los menores en las fechas fijadas para el intercambio. El segundo pone de manifiesto que el cambio se producirá en el lugar también previsto en la resolución judicial en periodos no lectivos y, en su defecto, en el domicilio del progenitor bajo cuya guarda se encuentre en ese momento el menor, para evitar riesgos de contagio ante el virus.

En el tercero, también con el objetivo de la salud del niño, se suspenden las visitas entre semana con o sin pernocta, mientras que en el cuarto los jueces de familia de Valladolid acuerdan que los padres y madres lleven siempre una copia de la resolución judicial encima para que en el caso de que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado les paren para pedirles la documentación o preguntarles dónde se dirigen, puedan acreditarlo.

El quinto punto explica que hasta que se levante el estado de alarma, todos los regímenes de visita y de guarda y custodia que tuvieran como lugar de recogida los puntos de encuentro e intermediación Aprome, quedan en suspenso, sin perjuicio de los acuerdos a los que puedan llegar los padres, que tienen preferencia, siempre buscando lo mejor para el menor.

El sexto punto hace hincapié en que esta situación de excepcionalidad no debe servir de excusa para incumplir lo establecido y que de hacerlo, los progenitores deberán después acreditarlo ante la Justicia. En este sentido, el abogado Javier G. Camell cuenta el caso de un padre cliente suyo que está en estos momentos en su casa con su hijo de 6 años, que tras notar síntomas de coronavirus llamó al teléfono de la Junta para asesorarse y que allí le dijeron que se debe quedar en casa durante 14 días, que tome precauciones y que al niño no le cambie de domicilio. “Es un caso real, pero cuando todo esto pase deberá acreditarlo y presentar un informe ante el juez explicando los motivos del por qué no ha podido cumplir con el régimen de visitas establecido”, apunta el letrado.

El séptimo y último de los acuerdos establecidos se refiere a la necesidad de divulgar cuanto antes este documento entre los colegios de abogados y procuradores así como entre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para su pronto conocimiento y evitar conflictos.

El decreto mantiene los regímenes de custodia o visitas

El decreto de alarma aprobado por el Gobierno de España no suspende ningún régimen de custodia o visitas, por lo que tanto el padre como la madre están capacitados para trasladar a su hijos de un domicilio a otro sin que nada se lo impida pero siempre y cuando no se exponga a los menores a posibles contagios, ya que es su interés el que debe predominar siempre.

“Lo importante es que impere el sentido común y la responsabilidad”, señala Camell, mientras pone el ejemplo de otro caso que él lleva en el que el padre trabaja en una empresa agroalimentaria que está activa estos días para garantizar el abastecimiento de alimentos a la población y que ha acordado con la madre que el hijo se quede con ella para evitar el riesgo de contagio. “Este debe ser el espíritu”, insiste el abogado, quien asegura que no siempre es así y que hay casos más problemáticos que han requerido incluso de presencia policial estos días. Por ejemplo, durante el pasado Día del Padre, 19 de marzo, cuando un padre se acercó a ver a su hijo hasta el domicilio de la madre con la Policía como elemento de presión para que el niño pudiera bajar a ver a su progenitor por si acaso ella se negaba. Si bien, el letrado reconoce que esta situación no suele ser lo habitual y que este caso fue excepcional “porque la policía -apunta- no debe estar para estas cosas”.

Por otro lado, cabe señalar que los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística publicados, en 2018 revelan que ese año se produjeron más de 95.000 divorcios en España y que la custodia compartida fue otorgada en el 33,8 por ciento de los casos de divorcio y separación de parejas con hijos. Un dato que crece cada año en torno al 3 por ciento y que es una “muy buena noticia” para os menores y sus padres, según apuntan desde asociaciones como Custodia Compartida, desde donde trabajan cada día para que esta cifra siga creciendo y la custodia compartida y con buen “rollo” entre los padres sea lo normal más pronto que tarde en nuestro país.

Un ejemplo de custodia compartida que funciona y en el que tampoco hay riesgo de contagio y propagación del virus si se cumplen las medidas de precaución y distancia que afectan a todos, es el del empresario vallisoletano José Miguel Grañeda, al que le toca esta semana tener a sus dos hijos de 14 y 11 años en su casa. Tras recogerles el lunes en el domicilio de su ex mujer, ahora comparte y disfruta de su compañía en su hogar con total normalidad salvo por el confinamiento obligado.