Cómo reinventarse y vivir del arte en tiempos de coronavirus

La familia Sanz García, propietarios de la empresa Art-Terra en un pueblo de Burgos, adapta su actividad al mundo digital para mantener parte de sus ingresos

Una de las alumnas de Art-Terra en uno de sus campamentos artísticos, ahora paralizados por el Estado de Alarma
Una de las alumnas de Art-Terra en uno de sus campamentos artísticos, ahora paralizados por el Estado de AlarmaArt-TerraLa Razón

Son muchos los autónomos que lo están pasando mal, que no ven una salida clara a esta situación. La declaración del Estado de Alarma les pilló desprotegidos, sin las herramientas necesarias para poder continuar con su actividad o, al menos, con parte de ella, una vez el mundo se paralizó.

Sin embargo, hay quien reaccionó rápido. Es el caso de la empresa Art-Terra, ubicada en el pequeño municipio burgalés de Olmos de Atapuerca, que, a las 24 horas de la declaración del cierre de toda actividad cultural, diseñaron una plataforma para poder impartir a distancia las clases de dibujo y pintura que dan habitualmente a más de 300 personas y no perder todos los ingresos.

Se trata de una compañía atípica, una pyme rural dedicada al mundo de la cultura desde la llamada España vaciada que, sin embargo, exporta su arte a toda España y a buena parte del extranjero desde su taller, en el que realizan todo tipo de piezas bajo encargo, como una escultura para el Museo de Belenes del Mundo.

Así lo explica a LA RAZÓN el director de esta compañía, Javier Sanz, quien se muestra especialmente contento con la aceptación que ha tenido el nuevo aula virtual en el que cada día, de lunes a viernes, los alumnos encuentran tutoriales adaptados a todas las edades y pensando en los materiales que tienen en casa, para poder seguir evolucionando en su formación artística. “Les hemos llegado a proponer que hagan un cuadro con azafrán, cacao en polvo o perejil”, detalla.

No obstante, sus tutoriales van mucho más allá, ya que se explican las técnicas paso a paso, sabiendo los fallos que suelen cometer los pequeños, y les acompañan durante todo el proceso a través del contacto diario de los profesores con las familias, a quienes les mandan las posibles correcciones para que el aprendizaje no pare.

También suben a su cuenta de Instagram todos los dibujos que hacen los niños, lo que les hace mucha ilusión, y les ha llevado a que algunos aparezcan incluso en la cuenta del presidente del Burgos CF.

Para esta transformación a lo digital les ayudaron Alexander Castillo, de la empresa Atina, y Susana Sarmiento, experta en redes sociales que, en dos días, tenían montado el sistema para que los pequeños que asisten a sus clases pudieran seguir con ellas a través del ordenador.

Asimismo, han lanzado un concurso para darse a conocer aún un poquito más. El único requisito es hacer una obra, da igual la técnica o el material, que hable de su autor, de cómo son. Habrá dos categorías, para menores de 14 y mayores de esa edad y el regalo será un año de enseñanza artística gratuita en las instalaciones de Art-Terra. “Que ellos pongan la creatividad que luego ya les enseñaremos nosotros la técnica”, señala Leyre, también profesora y estudiante de Bellas Artes.

Cartel del concurso de pintura de la empresa burgalesa Art-Terra
Cartel del concurso de pintura de la empresa burgalesa Art-TerraArt-TerraLa Razón

A pesar de todos sus esfuerzos, aseguran a este diario que sobreviven como pueden con las clases y critican que la ayuda que les ofrece el Gobierno de España, un préstamo ICO, “es un aumento de las deudas, pero ayuda poca” ya que, a pesar de los bajos intereses (1,5 por ciento), es una cantidad que hay que terminar devolviendo a pesar de que la actividad no se retomará al nivel de antes de la pandemia porque “habrá recesión, los padres contarán con menos recursos y los ingresos van a ser menores aunque los gastos sean los mismos”.

Pero no se rinden y también quieren aportar su granito de arena para ayudar a otros, por lo que han decidido ofrecer gratuitamente su plataforma a todos los hijos de sanitarios de Burgos y provincia y a los niños hospitalizados a través de los Colegios oficiales de médicos, enfermeras y el Hospital de lla capital. Una iniciativa que Amelia, pintora, amplía a todos los hijos de sanitarios que quieran apuntarse, para lo que anima a contactar con la Art-Terra para seguir haciendo del arte una vía de escape, una forma de viajar sin salir de casa.