«Los pueblos son un oasis dentro de la tempestad y ofrecen más seguridad»

«Hay que favorecer la contratación de los autónomos diseminados por la provincia ya que son los que mantienen el tejido económico», asegura Javier Iglesias

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias
El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier IglesiasDAVID ARRANZ

No son buenos momentos para las diputaciones provinciales. Demasiados frentes abiertos y un gran número de gente a la que atender. Y más difícil aún en un escenario como el actual, donde la pandemia por la Covid-19 ha echado por tierra el trabajo realizado durante muchos años. Toca reciclar, remar, y empezar de nuevo a construir, y el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, lo tiene claro. Ahora más que nunca es el momento de estar con los más necesitados, sacando adelantes proyectos para levantar la economía y, sobre todo, el ánimo de miles de salmantinos.

- ¿Cómo está viviendo estos momentos de incertidumbre la Diputación de Salamanca? Entiendo que el Presupuesto se ha tenido que modificar teniendo en cuenta la Covid-19.

- El Presupuestos se ha trastocado, aunque ha sido para bien. Mantenemos todas las partidas que teníamos hasta la fecha porque tenemos un compromiso de vocación de servicio con las personas del medio rural de la provincia, que es inequívoco. A las dos semanas de la pandemia hicimos un Pleno para incrementar sustancialmente las partidas, con 30 millones de euros adicionales para intentar paliar la situación de muchas empresas de Salamanca, y nos adelantamos con medidas de gestión pública que tiene que ver con la agilización de proyectos. Hemos puesto al servicio de la provincia alrededor de 70 millones este año y vamos a irrigar todos los ayuntamientos con contratos, para que haya más actividad económica. Y está dando muy buen resultado, basta con acercarse hasta un pueblo para ver que se están realizando pequeñas obras que tienen que ver con la mejora de esos municipios, pero también con la economía local. Tienen un respaldo y la posibilidad de pasar menos mal este año tan complicado para todos.

- El empleo, en especial en los ayuntamientos, en pequeñas empresas y en los autónomos, imagino que será el gran objetivo en estos Planes.

- Por supuesto. Los Planes Provinciales se han incrementado en un 12 por ciento respecto al año pasado y tenemos cinco millones para redes de abastecimiento. El Plan de Apoyo Municipal ha llegado a 20 millones, cuando antes era de doce. Y el Plan de Caminos Municipales alcanza los cinco millones, que supone el doble y hay otros ocho millones para carreteras. Y todo ello está creando una red de seguridad en las empresas salmantinas.

- Cómo es el día a día. Hablará con mucha gente y sectores de los pueblos que no lo están pasando nada bien...

- Esta es una crisis con unos sesgos de carácter urbano. En las poblaciones más grandes la gente lo está pasando mejor. Creo que en los municipios más pequeños, sus vecinos tienen mayor seguridad sanitaria, y lo mismo ocurre con la economía. Estos pueblos, lejos de ser lugares inhóspitos para vivir han pasado a ser agradables, más sensatos y con más seguridad tanto en lo económico y lo laboral. Son unos oasis dentro de la tempestad. Evidentemente, hay dificultades, pero tenemos una red de seguridad importante para prestar los mejores servicios allí.

- Durante estos meses habrá hablado con numerosos alcaldes, concejales, gentes de los pueblos ¿Qué le demandan, qué necesidades tienen?

- Nos piden muchas cosas, como siempre. Recibo a varios alcaldes durante toda la semana y estamos en permanente contacto. Fuimos los primeros en ofrecer un servicio de desinfecciones y nos pidieron estimular la economía. Y es lo que hemos hecho. Hemos favorecido la contratación de muchos pequeños autónomos diseminados por la provincia, que son, en definitiva, los que mantienen ahora y siempre el pulso social y tejido económico de la provincia.

- El turismo es un sector muy castigado por la crisis y Salamanca recibe a miles de visitantes. ¿Cómo se han campeado estos meses y qué expectativas hay?

- El verano no ha ido mal del todo. El turismo rural ha ido bien, pero ahora se abre la incógnita de qué va a suceder en los meses de más frío. No puedo decir lo mismo de los hoteles, que están sufriendo esa virulencia.

- Está hablando qué es el momento de los pueblos, pero todavía hay grandes carencias...

- Internet es fundamental. Así lo entiende la Diputación de Salamanca y la Junta. Es imprescindible llevar la banda ancha a todos estos municipios. Es algo necesario para el mundo de los negocios. Ahora bien quien tiene las competencias es el Gobierno de España. Tenemos una oportunidad con los fondos europeos y hay que dar solución a estas carencias de la Diputación.

- La tauromaquia en Salamanca es un clásico, con cientos de puestos de trabajo y que dinamiza mucho la economía rural. La Diputación no se ha olvidado de ella.

- Es un sector estratégico y de primera magnitud. No solamente desde el punto de visto de la identidad con esta provincia. Ahora se han caído la mayoría de los festejos y las ganaderías lo están pasando mal Es por ello que le estamos dando una especial atención, más allá de la atención de la promoción turística del Toro Bravo, o el certamen «Encina Charra». Por eso hemos firmado un convenio con las cinco asociaciones de ganaderos de bravo para echarlas una mano. De momento participan 66 ganaderías y vamos a alquilarles novillos para la Escuela de Tauromaquia.

- Vaya lucha que han tenido diputaciones y ayuntamientos para aprovechar los remanentes que les bloqueaba el Gobierno. Todo un triunfo.

- Ha sido un buen capón al Gobierno de España. Estaba en una línea de no diálogo con las administraciones locales. No entraron en razones y lo que es peor, montaron un entramado institucional dando a entender que habían llegado con una acuerdo ficticio con la Federación Española de Municipios y Provincias. Se están poco a poco cargando lo más sagrado que teníamos en las instituciones públicas españolas, y han tensionado hasta situaciones límites a sus propios alcaldes. El PSOE ha perdido esa batalla y ahora queremos avanzar, utilizando esos remanentes y que el Estado ponga más recursos para los gastos extraordinarios para la Covid-19.