A la caza del joven con mayor talento empresarial

El programa Young Business Talents promueve en los colegios la cultura del emprendimiento

Estudiantes de un colegio de Burgos durante su participación en la gran final del programa educativo Young Business Talents de la pasada ediciónLa RazónLa Razón

A mediados de noviembre comenzará una nueva edición, la décima, del Young Business Talents, el único programa educativo que existe en España que promueve la cultura del emprendimiento entre los jóvenes, en este caso con edades comprendidas entre los 15 y 21 años.

Una iniciativa de aprendizaje y, sobre todo, práctica, que busca al mayor talento empresarial de toda España, en la que los alumnos se convierten, durante los seis meses que dura el proyecto, en auténticos directivos, ya que se encargarán de crear y dirigir una empresa de forma virtual, a través de un simulador empresarial de tercera generación que se ceden de forma gratuita a los colegios que participen.

«Da igual que sea un frutería de barrio o que dirijan una multinacional del estilo de General Motors, porque al final las decisiones de gestión que deben tomar son las mismas», destaca a LA RAZÓN Mario Martínez, director de este programa educativo Young Business Talents, que sigue creciendo en cada edición.

El pasado año fueron más de once mil los estudiantes de 4º de la ESO, Bachillerato o Ciclos Formativos de Grado Medio o Superior de toda España los que participaron, de los que 841 estudiantes de 33 colegios fueron de Castilla y León. «Una Comunidad -asegura Martínez- que tiene un gran talento y que cultiva el emprendimiento». Aparte de la experiencia práctica que supone esta iniciativa para los alumnos, «que es lo primero que piden las empresas a la hora de contratar», recuerda Martínez, este programa tiene también como objetivos orientar en lo académico y profesional a los jóvenes, además de motivarles al emprendimiento y, todo ello, de una forma lúdica envuelta en un formato de competición, con unos ganadores que además del reconocimiento y de las puertas que se les abren en el mercado laboral se repartirán hasta 14.000 euros en premios. «Recreamos la vida real de un mundo cada vez más competitivo en todos los ámbitos pero sobre todo en el empresarial», señala el director de Young Business Talents.

fase final del programa Young Business Talents del pasado año en el que participaron más de once mil estudiantes de toda España, casi 900 de Castilla y LeónLa RazónLa Razón

«Enseñamos a los estudiantes a que conozcan y aprendan lo que es crear una empresa y a que vivan en primera persona el esfuerzo y dedicación que supone no solo poner en marcha una negocio, sino lo que es más importante, conservarlo en el tiempo y hacerlo cada vez más grande», apunta Martínez, quien lamenta que en la educación que se imparte en España «se hayan olvidado del primer escalón, que es fomentar el emprendimiento.

Adaptarse

Renovarse o morir es uno de los lemas que manejan siempre los empresarios, conscientes de la necesidad de renovarse cada cierto tiempo para no quedarse atrás. Y, especialmente en estos tiempos de coronavirus que corren, que tantos cambios está produciendo tanto en la organización del trabajo, con el teletrabajo como bandera, como a la hora de enfocar el producto a la venta. «Si hay alguna enseñanza que esta pandemia dejará a todo aquél que quiera emprender es la de que debe adaptarse a cualquier circunstancia y, sobre todo, adelantarse a ellas», asegura Mario Martínez, mientras explica que durante el tiempo que dura el programa hacen variaciones de los escenarios económicos para que los alumnos sepan y aprendan a actuar ante cualquier adversidad o contratiempo. «Esto es algo esencial porque es la vida real en estado puro».

Profesores de pizarra

Otro de los objetivos que persigue el Young Business Talents es enriquecer la actividad didáctica en las aulas a través de la innovación y la agilidad y accesibilidad que permiten las nuevas tecnologías, como ejemplo también de lo que es el mundo actual y el que se avecina. Si bien, Martínez advierte de que aún sigue habiendo en las aulas profesores clásicos, más de pizarra de toda la vida que de tablet para impartir sus clases, lo que está siendo un obstáculo para que se sumen a este proyecto más docentes y centros, aunque cada vez son menos.