Castilla y León, Asturias, Cantabria y Galicia coordinarán sus propios planes de gestión del lobo

Las cuatro Comunidades Autónomas constituyen un Comité Técnico para poner en común experiencias

Lobo Ibérico
Lobo IbéricoServicio Ilustrado (Automático) ANA RETAMERO PARA WWF

Las Comunidades Autónomas de Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia constituyeron el Comité Técnico del Lobo Ibérico en el Noroeste de la Península Ibérica con el fin de coordinar las medidas de gestión, que en el desarrollo de sus respectivos planes y de cara a una futura estrategia, vayan a llevar a cabo en sus respectivos territorios desde “la colaboración, la cooperación y el consenso”.

Esta medida se materializó durante la celebración de una reunión telemática en la que participaron técnicos de los cuatro gobiernos regionales, además de expertos con una amplia trayectoria en el conocimiento sobre la gestión de la especie, como Mario Sáenz de Buruaga, Luis Llaneza, José Vicente López o Emilio José García, responsables en parte de la redacción de la vigente Estrategia para la Conservación y Gestión del Lobo

Todos ellos evidenciaron la necesidad de recopilar el importante bagaje de conocimiento acumulado en las cuatro Comunidades Autónomas que albergan más del 95 por ciento de los ejemplares de lobo ibérico que existen en España, a través de diferentes fórmulas que se adaptan a las características y singularidades de cada territorio.

El Comité, impulsado por los cuatro consejeros de las Comunidades Autónomas implicadas, servirá así como punto de encuentro para la emisión de criterios científico-técnicos, la puesta en común en experiencias en la gestión y la coordinación efectiva de las acciones de estima poblacional de la especie.

El objetivo así es compatibilizar la ganadería extensiva y la conservación del lobo, con todas las medidas que el Plan contempla incluido el control de ejemplares, las ayudas para medidas preventivas o el pago de los daños en toda la región, puesto que un crecimiento no controlado de la especie supone “un gravísimo riesgo para lograr el equilibrio necesario en su convivencia con el sector ganadero y la actividad humana”.

Entre los datos analizados, el Comité se encargará de poner en común los trabajos realizados de manera anual desde hace más de 20 años en el Parque Nacional de los Picos de Europa; las estimaciones poblacionales anuales desarrolladas en Asturias, incluido el radioseguimiento con GPS para mejorar el conocimiento etológico; y las campañas de estimas y censos llevadas a cabo en Cantabria, Galicia y Castilla y León, Comunidad esta última cuyas poblaciones al sur del Duero “están estrictamente protegidas y que dispone de datos muy valiosos para contrastar los efectos de la gestión con control de ejemplares en diferentes zonas”.