El Ayuntamiento de Zamora desautoriza el uso de La Alhóndiga para actos de carácter litúrgico, proselitista e internos de partido

Vox tilda de “delirante” el nuevo reglamento y acusa al equipo de Gobierno de actuar “como en cualquier dictadura”

Edificio de La Alhóndiga en Zamora
Edificio de La Alhóndiga en ZamoraLa Razón

El Ayuntamiento de Zamora acaba de elaborar un reglamento para el uso del Centro Cultural de La Alhóndiga, que desautoriza la celebración de actos de carácter litúrgico, proselitista y político, en este último caso, referido a eventos internos de los partidos.

El Salón de Actos de La Alhóndiga acoge cada año en torno a un centenar de convocatorias, además de otras tantas muestras en la sala de exposiciones, y talleres, encuentros y reuniones de todo tipo en las aulas de formación e informática, lo que lo ha convertido, desde su apertura, en 2002, en uno de los espacios públicos “con mayor actividad social y cultural” de la capital zamorana.

“A pesar de esta gran actividad pública y social, el Ayuntamiento de Zamora carecía de un reglamento específico para regular su utilización lo que, en algunos casos, podría redundar en un perjuicio de la seguridad jurídica, tanto para el propio Ayuntamiento como para los usuarios”, según explicaron fuentes municipales.

Por ello, se ha elaborado el ‘Reglamento de uso de los espacios de La Alhóndiga’ que, tras haber recibido los correspondientes informes jurídicos, se presentará a aprobación en el próximo Pleno municipal. “Hasta ahora, solamente existían unas normas básicas de uso de la sala de exposiciones y del salón de actos, elaboradas en 2012 y 2019 respectivamente”.

El edificio de la Alhóndiga acoge los servicios administrativos de las concejalías de Cultura y Juventud, aunque en su planta baja alberga la Sala de Exposiciones y el Salón de Actos. En la primera planta hay cinco aulas y diez despachos y en la segunda, cuatro oficinas destinadas a los servicios municipales y una sala de reuniones. "

El Salón de Actos tiene una capacidad máxima de 140 personas; el aula de formación, de 25 personas; la de informática, de 18, y el aula taller, de 16. La Sala de Exposiciones tiene una superficie de 158,20 metros cuadrados, con un perímetro expositivo de 38 metros y tres de altura.

“Estos espacios podrán ser utilizados, previa solicitud, por personas, entidades y asociaciones sin ánimo de lucro y no estarán permitidas las actividades de tipo litúrgico o en la que se haga proselitismo, así como otras actividades que conlleven riesgo para la salud, de carácter deportivo, de los partidos políticos para actos internos del partido, las de carácter económico y, en general, las que conlleven comportamientos contrarios a la Declaración Universal de los Derechos Humanos”, según enumeraron las mismas fuentes.

Reacción de VOX

VOX de Zamora preguntó al Equipo de Gobierno municipal si “está en contra de las actividades de los partidos, como en cualquier dictadura”, y cuestionó las limitaciones recogidas en el recién elaborado ‘Reglamento de uso de los espacios de La Alhóndiga’ que desautoriza la celebración de actos de carácter litúrgico, proselitista e internos de partido, entre otros.

“Prohíben -palabra emblemática para cualquier totalitario- que se use para hacer proselitismo, es decir para ganar seguidores o partidarios de una causa o doctrina. ¿Se va a oponer el Ayuntamiento a la celebración de cualquier reunión del colectivo LGTBI que trate de conseguir más adeptos o partidarios de su causa o solo se prohíbe si el proselitismo no le gusta al alcalde?”, preguntaron los responsables de VOX de Zamora en un comunicado.

“Nada habría que objetar si solo se tratara de determinar horarios, condiciones y demás, pero, cuando se pretende decretar quién y para qué puede utilizar esta instalación pública en base a la afinidad ideológica o no que tenga con el ayuntamiento comunista, entonces la objeción es absoluta”, añadieron.

La formación política criticó de forma específica la limitación para actos de índole litúrgica contenida en el nuevo reglamento. “Simplemente, delirante. En su odio a la religión, citan textualmente la exclusión de uso para celebrar actividades de tipo litúrgico. ¿Imagina alguien solicitar el salón de La Alhóndiga para celebrar una misa en una ciudad que cuenta con una magnífica Catedral y la mayor concentración de iglesias románicas de España?, cuestionaron. “O ¿no saben qué es la liturgia? ¿Quieren impedir que confesiones minoritarias puedan disponer de un espacio para alguna celebración ocasional?”, agregaron.

Por último, VOX de Zamora se remitió al artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que determina el ‘derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión’ y concluyó: “Incluye la libertad de practicarla en privado y en público. ¿Por qué estos comunistas excluyen explícitamente el uso para esta actividad?”