«El yoga ayuda en la gestación porque integra trabajo corporal y mental»

Entrevista Isabel Coca, enfermera y comadrona formada en el hatha yoga

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Tras 40 años trabajando con mujeres, tanto en su papel de comadrona como en la práctica del yoga, Isabel Coca ha querido compartir sus conocimientos sobre los beneficios de la práctica de yoga en las gestantes a través del libro ‘Yoga y gestación’.

-¿Cómo puede ayudar la práctica del yoga a las embarazadas?

-A lo largo de 40 semanas el cuerpo de la mujer se irá modificando para poder ir gestando a un bebé. Este cambio irá acompañado con mucha frecuencia por molestias, dolores, malestar e incluso a veces sensaciones desconocidas para un cuerpo cambiante. En estos momentos de cambio tan especial ayuda la práctica del yoga porque integra un trabajo corporal pero también mental y no hay que olvidar que los momentos de cambio en el cuerpo de una mujer implican la necesidad de reubicar a nivel mental, no solo los cambios, sino el gran cambio de la maternidad.

- Y durante el parto, ¿puede ser también una herramienta útil?

-Sin duda, porque hay una gran herramienta que es la respiración, ese hecho natural, fisiológico y espontáneo que no controlamos habitualmente y que en el momento en que entra un control de tu mente en este proceso fisiológico ayuda a conducir los temores, los miedos, pero también las energías propias. Uno de los grandes descubrimientos que se lleva a cabo cuando practicas yoga es conocer la infinidad de recursos que para ti eran desconocidos. Por lo tanto, el trabajo mental, la fuerza mental, la conexión con la respiración son elementos indiscutibles de gran ayuda, no solo en momentos de cambio sino también ante el dolor, enfermedades... El gran recurso desconocido del que hablaba es el control a través de la mente de nuestro proceso respiratorio. La respiración es el ente de conexión entre el cuerpo y la mente. A nivel físico, a través del conocimientos del cuerpo trabajas el equilibrio, la elasticidad, la fuerza, pero todo ello ha de ser de forma progresiva, adaptando su práctica a cada una de las situaciones.

-¿La práctica del yoga es especialmente aconsejable para las mujeres que optan por un parto natural?

-En general va bien para la vida, para todas las mujeres en momentos de cambio, de transición, pero de una forma especial, por las características que se producen en cuerpo y mente, durante el embarazo. No necesariamente se ha de producir el binomio entre preparación con yoga y parto sin anestesia. Las mujeres hemos de empezar a conocer bien nuestro cuerpo, y conocerlo es respetarlo y desde el respeto, trabajarlo. El yoga implica un trabajo corporal, mental y somático y eso es lo que vamos a hacer con el yoga a través de las posturas, la respiración y la meditación

-¿No hay ninguna situación en la que la práctica del yoga sea desaconsejable durante el embarazo?

-En absoluto. Solo seria desaconsejable en situaciones especiales como pueden ser una amenaza de parto prematuro, gestaciones dobles…en las que hay patologías asociadas. Es decir, cuando hay desviaciones de la normalidad en la gestación y entonces el yoga se ha de adaptar a esas necesidades. La línea de yoga que yo trabajo, el hatha yoga, se adapta a las necesidades de cada persona.

-Efectivamente, existen varias corrientes de yoga, ¿son todas adecuadas para la preparación del parto?

-Todas las corrientes de yoga persiguen un mismo objetivo, que es tener cuidado del cuerpo, controlar cuerpo y mente, aprender a meditar y a controlar la respiración. Todas las líneas de yoga vienen de la misma fuente, pero sí que es cierto que hay algunas que son más potentes a nivel del trabajo corporal. El hatha yoga tiene la especificidad de ser un yoga suave, adaptable a cada uno de los momentos de la persona. No depende tanto de la línea de yoga que tú practiques, sino del profesor que tú tengas. Es muy importante respetar los procesos del cuerpo y las necesidades que vas sintiendo en cada momento. Por lo tanto, todas las corrientes de yoga serían adaptables y asequibles a cada personas.

-¿La práctica del yoga puede influir en el bienestar de la madre y el bebé?

-Sin duda, con un cuerpo oxigenado el bebé recibe mucho más oxígeno, una mente calmada es un cuerpo que está mucho más tranquilo para enfrentarse a los cambios o las molestias e incluso al parto.

-¿Qué objetivo persigue con su libro?

-Primero y fundamentalmente, ayudar a las mujeres y segundo, hacer un libro didáctico y asequible a todas las mujeres para que se puedan iniciar en la práctica del yoga desde sus principios más básicos. No deja de ser un libro de divulgación del yoga que habla de los beneficios de esta práctica durante la gestación. En el libro hago una descripción de los cambios que se van produciendo a lo largo de la gestación y siempre planteando asanas o posturas desde la prudencia. Una de las cosas que explico en el libro es cómo conocer individualmente, cada una de nosotras, qué necesitamos y esto requiere un proceso de observación de todo el cuerpo a través de la mente. Este ejercicio es fundamental para entender qué molestias tengo ese día y a partir de esas molestias, yo sugiero en el libro qué posturas o movimientos hacer. Lo ideal sería tener una persona que te guíe en ese camino, pero el hecho solo de sentarte, cerrar los ojos y observar te va a ayudar en ese conocimiento personal. El yoga es conocerse, respirar, cerrarte a los estímulos del exterior para conocer tus necesidades.