Hasta 300 personas en un bar con aforo para 48

Los Mossos denuncian en dos ocasiones al propietario de un local por saltarse la normativa del estado de alarma

Por mucho que las cifras sean cada vez más positivas, los episodios de incivismo durante la desescalada se suceden. Algunos son de menor envergadura, como los gimnasios al aire libre en Barcelona; y otros, más peligrosos, la fiesta en una conocida discoteca de la capital catalana el sábado pasado. Al fin y al cabo, el riesgo de contagio se reduce al aire libre. Hay, sin embargo, un tercer grupo que amenaza con echar al traste los esfuerzos de los dos últimos meses: las fiestas en locales cerrados.

De estos últimos pueden dar buena cuenta los Mossos. La policía autonómica ha tenido que denunciar dos veces al propietario de un bar en Banyoles (Girona) por no cumplir con la normativa de aforo máximo permitido según estipulaba la normativa de la fase 1 de la desescalada.

Según informa el cuerpo policial, también se les ha multado por incumplir la distancia social entre los clientes. El establecimiento tiene una capacidad máxima de 48 personas según la nueva normativa y en el momento en que los agentes se presentaron encontraron allí entre 150 y 300 clientes.