Municipal

Colau avisa a ERC de que no reformará la Rambla si no apoyan los presupuestos

El gobierno municipal tiende la mano a los republicanos para seguir negociando pese a los desencuentros

Proyecto de reforma de las ramblas
Proyecto de reforma de las ramblasLa Razón

El gobierno municipal de Barcelona devuelve la pelota a ERC y condiciona el inicio de la reforma de la Rambla a un acuerdo para el presupuesto de 2022. No en vano, tal y como ha recordado la teniente de alcalde de Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, la transformación de esta vía emblemática depende de incluir una partida en las cuentas del próximo año. Sanz ha enviado así un mensaje claro a ERC, que exigía la reforma de esta avenida para apoyar los presupuestos. “Hemos hecho un acuerdo para la vía Layetana. Hagamos lo mismo con la Rambla”, ha pedido la concejala.

El portavoz de ERC, Jordi Coronas, ha tachado al Gobierno municipal de “trileros” y cree que su postura sobre esta cuestión les otorga una imagen de desgobierno, motivo por el cual ha insistido en que no apoyarán los presupuestos. Los republicanos también han intentado arrancar el compromiso del gobierno municipal de poner calendario concreto a las obras de esta vía emblemática, que consideran urgentes. Quieren que los trabajos empiecen en el 2022 y que se haga público ya el presupuesto total de la reforma. La proposición de ERC llega el mismo día que el marcador que cuenta los días de retraso que acumula la reforma de las Ramblas alcanza los 2.000 días (cinco años y medio).

El proyecto de transformación está aprobado provisionalmente, pero no de forma definitiva, ya que el Ayuntamiento de Barcelona está a la espera de recibir los últimos informes que avalen la transformación. Por eso, ha dicho Sanz, hoy por hoy todavía no hay calendario ni aparece en el presupuesto del próximo año. Pese a que ERC mantiene su negativa, Sanz ha llamado a seguir negociando para conseguir una partida específica que permita iniciar la primera fase de la reforma de la Rambla antes de que acabe el mandato actual.

Jordi Martí (Junts) considera que la reforma de la Rambla es un “caso de dejadez como pocos ha habido en Barcelona” y considera que es una cuestión de prioridades, tal como han subrayado también Celestino Corbacho (Cs), Óscar Ramírez (Cs) y Óscar Benítez (BCN Canvi), mientras que la concejal no adscrita, Marilén Barceló, ha pedido que no se convierta en una reforma ideológica.