Los trasplantes y donaciones de órganos aumentan en 2021, pero también crece la lista de espera

Pese a que el año pasado se registró una recuperación de la actividad aún estando inmersos en la crisis sanitaria generada por la pandemia, ésta no alcanza aún los niveles previos a la COVID-19

Los datos sobre donaciones y trasplantes mejoran en Cataluña, pero aún están lejos de los de la pre pandemia
Los datos sobre donaciones y trasplantes mejoran en Cataluña, pero aún están lejos de los de la pre pandemia

Durante el 2020, la pandemia afectó de forma muy significativa a las donaciones de órganos y trasplantes y, aunque aún no se ha llegado a alcanzar los niveles de actividad de 2019, un año en el que se registraron cifras récord, durante el 2021 se confirmó una recuperación de la actividad, pese al impacto de la pandemia.

“La valoración de la actividad durante el año pasado es muy buena, son cifras extraordinarias si tenemos en cuenta las dificultades que aún planteaba la COVID para su desarrollo”, aseguraba en rueda de prensa Jaume Tort, director de la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT). Y es que en 2021 se llevaron a cabo 1063 trasplantes de órganos, un 6,4% más que el año anterior, y hubo 433 donantes -288 cadáver y 145 vivos-, lo que representa un incremento del 7,9% respecto al 2020, convirtiéndose así en el quinto mejor año de la historia en lo que se refiere a donaciones y en el cuarto en lo relativo a trasplantes.

Si bien, los datos de actividad registrados en 2021 apuntan a la recuperación, lo cierto es que, dos años después del inicio de la pandemia, seguimos por debajo de las cifras previas a la COVID. Así, entre 2013 y 2020 se sucedieron seis años consecutivos en los que los trasplantes seguían una tendencia al alza hasta alcanzar los 1296 en 2019 y caer hasta los 999 en 2020, cuando la actividad se suspendió durante la primera ola de la pandemia. En el ámbito de las donaciones, acabamos el año muy lejos de la cifra récord de 377 donantes cadáver de 2019 y hay que remontarse a 2015 para encontrar cifras inferiores a las del año pasado.

Es por ello, que la lista de espera para recibir un órgano se mantiene aún por encima de los mil pacientes, concretamente en los 1218 -12 de ellos pediátricos-, de los cuales 1033 aguardan un riñón, 60 un hígado, 32 un corazón, 72 un pulmón y 21 un páncreas.

En cualquier caso, cabe poner en valor la recuperación de actividad registrada en 2021, que se tradujo en un incremento del 9,4% de los trasplantes de riñón (743), del 50% de los de corazón (54), del 16,4% de los de pulmón (85) y de un 8,7% de los trasplantes de páncreas (25). Solo los trasplantes de hígado (156) experimentaron una caída del 17% respecto al año anterior, algo que para Jaume Tort, “no es preocupante”, así como también los pediátricos, que pasaron de los 54 de 2020 a los 40 del año pasado, la mayoría de los cuales fueron a partir de donante cadáver de fuera de Cataluña (58% del resto de España y 5 % internacionales).

Además, en 2021 se produjo un hecho inédito y es que dos centros catalanes participaron en la primera cadena - trasplante cruzado entre tres parejas- en España con intercambio internacional. En este contexto, señalar que el centro que más actividad registró fue Vall d’Hebron con 277 trasplantes, por delante del Hospital de Bellvitge, con 259, y el Clínic, con 239.

Más donaciones y negativas

En cuanto a lo que se refiere a las donaciones, el año pasado se registraron 288 de cadáver, 162 en muerte encefálica y 126 en muerte en asistolia, lo que supuso un incremento del 8% respecto al año anterior y se tradujo en una tasa de donación del 31,1 por millón de habitantes. En este ámbito, pues, también se evidenció una pequeña recuperación de la actividad, que, sin embargo, se mantuvo aún lejos de la cifra de 377 donantes de 2019 y hay que remontarse a 2015 -256 donantes- para encontrar datos que estén por debajo de los recogidos en 2020 y 2021.

El perfil del donante, que se corresponde al de un hombre en muerte encefálica de 59 años del grupo sanguíneo A y muerte a causa de un accidente cerebrovascular, es similar al de año anteriores, con la salvedad que se está evidenciando un aumento de la edad de estas personas, como demuestra el hecho de que en 2000 la media era de 51,7 años. En este sentido, es destacable que en 2021 solo hubo cinco donantes pediátricos.

En este contexto, cabe subrayar el aumento que se produjo el año pasado en las negativas a la donación. Y es que el porcentaje alcanzó las 23,6%, cuando en 2020 fue del 16,5% y en 2019 del 17,3%, siendo así el más alto de la serie de 1998. En cifras totales, en 2021 se produjeron 97 negativas, 36 más que el año anterior, mientras que en 2019 fueron 88. Al respecto, Jaume Tort y Gabriel Moreno, intensivista y coordinador de trasplantes del Hospital de Bellvitge, coincidieron en señalar durante la rueda de prensa de presentación de las cifras que la principal explicación de este incremento de las negativas es que las circunstancias de la pandemia dificultaron las comunicaciones entre los profesionales y las familias, de manera que no fue posible informar adecuadamente al entorno del fallecido acerca de las posibilidades de donación.

Además, a las donaciones de cadáver, hay que sumar las 145 de vivos que se registraron en 2021, año en el que también se obtuvieron 2.327 tejidos de 1524 donantes, cifras que mejoran en un 32,1% y un 34,8%, respectivamente, las del año anterior, pero que aún están por debajo de las previas a la pandemia. De hecho, en 2019 se registraron 1692 donantes de tejidos.

Cuatro grandes hitos

Así pues, 2021 trajo la recuperación de la actividad, pero también fue el periodo en el que se produjeron cuatro grandes hitos en el ámbito de los trasplantes y es que fue el año en el que el Hospital de Bellvitge realizó el primer trasplante cardíaco con el corazón de un donante de muerte en asistolia en Cataluña, en el que la técnica split permitió reducir la lista de espera de trasplante hepático a cero en diferentes momentos, en el que tuvo lugar la primera cadena en España de cruce con intercambio internacional y que contó con la participación de que dos centros catalanes y uno portugués, y en el que tuvo lugar el primer trasplante pulmonar a un paciente post Covid en España.

Este último acontecimiento se produjo allá por el mes de junio en el Hospital de la Vall d’Hebron y el receptor del órgano fue Jordi Soriano, quien, en enero del año pasado, fue ingresado en la UCI del Hospital de Bellvitge por COVID y estuvo conectado a una ECMO hasta finales de mayo, cuando, tras comprobar que que sufría una fibrosis pulmonar que no era posible revertir y, por lo tanto, era inviable su desconexión de la máquina de ventilación asistida, se valoró la opción del trasplante y finalmente, la intervención se llevó a cabo a mediados de junio. Tras permanecer cerca de 11 meses ingresado y completar una exigente rehabilitación, en noviembre Jordi pudo regresar a casa como el primer trasplantado de pulmón en España tras superar la Covid.