La CUP equipara la censura de Rusia con la de la Unión Europea

Los anticapitalistas se niegan a aplaudir al cónsul de Ucrania, que ha estado presente en el Parlament

El cónsul General de Ucrania en Barcelona, Artem Vorobyov (c), en un pleno en el Parlament de Cataluña.
El cónsul General de Ucrania en Barcelona, Artem Vorobyov (c), en un pleno en el Parlament de Cataluña. FOTO: David Zorrakino Europa Press

El cónsul General de Ucrania en Barcelona, Artem Vorobyov, ha estado esta mañana en el Parlament presenciando el primer Pleno tras el estallido de la guerra en su país. Y, en su entrada al hemiciclo, ha recibido el apoyo y aplauso de todos los grupos parlamentarios, salvo los diputados de la CUP, que se han limitado a levantar un cartel de rechazo a la guerra. Un gesto con el que los anticapitalistas tratan de jugar a la ambigüedad para evitar dar un respaldo explícito a la invasión de Vladímir Putin, pero dando cierta justificación a su operación.

En los carteles figuraba el símbolo del “No a la guerra”, cuando lo que está sucediendo en Ucrania es una invasión. El ejército ruso ha penetrado en un país soberano, que se defiende y trata de resistir, aunque los cuperos tratan de diluir las responsabilidades. Entre otras cosas, estos días, dirigentes de la CUP están haciendo mucha referencia a la OTAN, ya que acusan a la organización militar de haber llevado a cabo acciones en Ucrania (es decir, alineándose con algunos de los argumentos que ha usado Putin para iniciar la invasión).

Pero los guiños de la CUP a Putin no han concluido con este gesto frente al diplomático ucranio. El diputado de los anticapitalistas, Xavier Pellicer, en un debate parlamentario sobre TV3, ha equiparado la censura que sufren los medios de comunicación en Rusia con la que se practica en la Unión Europea, después de que los 27 países hayan prohibido la emisión de Russia Today y Sputnik y hayan incluido en su lista de sancionados (prohibición de visado y congelación de bienes en el extranjero) a periodistas y cineastas que difunden la propaganda a favor de Putin.

“Queríamos denunciar la censura que se está produciendo tanto en la Unión Europea como en la Federación Rusa de medios comunicación”, ha subrayado Pellicer.

Lo cierto es que los cuperos llevan semanas mostrando cuál es su posición respecto a este conflicto. El 24 de febrero rechazaron adherirse una declaración del Parlament de rechazo a las “acciones bélicas” de Rusia (el texto también fue rechazado por Vox, aunque justificaron luego que se debió a que nunca se alinean con declaraciones oficiales del Parlament). La pasada semana, en el Congreso, los cuperos se quedaron solos al rechazar suscribir una proposición no de ley en que se condenaba la invasión Rusia en Ucrania y se instaba a la Unión Europea a dar apoyo económico y humanitario.