¿Qué ciudad inauguró el cine en España con el primer rodaje?

“Riña en un café” de Fructuós Gelabert inició la industria fílmica, aunque hay otro precedente

Una escena de "Riña en un café" de Fructuós Gelabert
Una escena de "Riña en un café" de Fructuós Gelabert FOTO: La Razón

Ahora que el Ayuntamiento de Barcelona, a manos de su alcaldesa Ada Colau, ha solicitado que la ciudad acoja una nueva edición de los Premios Goya, no está de más recordar que fue en Barcelona donde empezó a surgir la industria cinematográfica.

Los manuales de historia del séptimo arte señalan sin ninguna duda que el primer trabajo fílmico con argumento se rodó en Barcelona en 1897. Su autor fue Fructuós Gelabert, uno de los grandes pioneros de la cinematografía junto con el sorprendente Segundo de Chomón. “Riña en un café” fue rodada en el barrio de Sants, poco después de que Gelabert hubiera empezado a realizar sus primeras pruebas tras la cámara siguiendo los pasos de los hermanos Lumiére en Francia. Gelabert contaba con la ayuda de un fotógrafo llamado Santiago Biosca que logró construir una réplica del invento de los Lumiére. Con este aparato, Gelabert comenzó a filmar, aunque pensó que sería interesante darle un argumento a estas pequeñas películas.

La primera fue “Riña en un café”, íntegramente rodada en el exterior del Casino de Sants. Gelabert fue el director de la producción y guionista de una película para la que se reservó un pequeño papel de figurante mientras que Biosca fue el cámara. Los actores ocasionales fueron los clientes habituales del Casino que recrearon una breve bronca que no va a más y que concluye con la reconciliación de las dos personas que se enfrentan.

La película, que apenas duraba un minuto, fue un gran éxito cada vez que fue proyectada, especialmente en el barrio de Sants donde a muchos les gustaba reconocer tanto el decorado como alguno de los intérpretes de esta singular pelea cinematográfica.

Sin embargo, la cinta no se ha conservado. Lo que hoy podemos visualizar es una reconstrucción que el propio Gelabert realizó en 1952, pocos años antes de su muerte. Cabe decir que el respaldo recibido durante las proyecciones de “Riña en un café” hizo que Gelabert se centrara exclusivamente en la producción de otras películas.

Pero, ¿fue realmente la primera película rodada en nuestro país? La realidad es que un año antes de que Gelabert recreara una pelea en el casino de Sants, en otro lugar de la ciudad, concretamente en el puerto, un enviado de los Lumiére llegó cámara en mano con la intención de rodar alguna escena. Se llamaba Alexandre Promio y era uno de los empleados de los hermanos franceses que se dedicaban a recorrer el mundo. Está acreditado que Promio rodó 106 películas, aunque es probable que fueran varias más. En 1896 rodó “Plaza del Puerto en Barcelona”, un conjunto de varias panorámicas. Sin pretenderlo, Promio había rodado la primera película de la cinematografía catalana. Un año más tarde, aunque con argumento, Gelabert siguió sus pasos.

Podría pensarse que Fructuós Gelabert fue reconocido por poner los cimientos del cine en nuestro país. Sin embargo, cuando falleció en 1955 en su querido barrio de Sants, había quedado completamente olvidado. Tres años antes, un admirador del realizador, Joan Francesc de Lasa i Casamitjana, logró organizarle un pequeño homenaje que desembocó en una ayuda económica para Gelabert. Pero el maestro invirtió ese dinero en rodar su última película: la reconstrucción de “Riña en un café”. Fue su despedida de la gran pantalla.