Cataluña

Barcelona no entiende de crisis: Colau rechaza rebajar impuestos

Los socios de gobierno, ERC y BComú, y ERC rechazan la propuesta del PP para combatir la inflación

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau FOTO: David Zorrakino Europa Press

Último curso político antes de las elecciones y el gobierno de Ada Colau tiene por delante la titánica tarea de aprobar los presupuestos y, de añadido, las ordenanzas municipales (los impuestos). La alcaldesa, durante los primeros cuatro años de mandato, tuvo que valerse de un subterfugio legal, una cuestión de confianza, para aprobar las cuentas. En la segunda legislatura se apoyo en partidos tan distantes como ERC y Valents. A nueve meses para que acabe el mandato parece difícil que la alcaldesa encuentre socios dispuestos a negociar, pero, para empezar, el Ayuntamiento ya ha rechazado cualquier posibilidad de rebajas de impuestos municipales para 2023.

En otras palabras, ha rechazado la propuesta del PP de reducir la presión fiscal para “compensar la escalada de la inflación” en la comisión de economía. Ambos socios de gobierno (BComú y PSC) y ERC han votado en contra, mientras que Junts, Ciutadans y Valents se han sumado a la demanda de los populares, que no ha prosperado.

El líder del PP en el Ayuntamiento, Josep Bou, ha asegurado que el aumento del coste de la energía y la inflación “pone en peligro la sostenibilidad de negocios y puestos de trabajo” y ha augurado que “esto es imparable”. Por eso, ha reclamado al consistorio, pero también al Estado y la Generalitat, reducir impuestos para “salvar autónomos y empresas”. La petición del PP llega justo cuando el gobierno todavía no ha presentado la propuesta de ordenanzas fiscales (tasas municipales) y presupuesto para el próximo año.

En nombre del gobierno municipal, el concejal Xavier Marcé (PSC) ha asegurado que “la política fiscal del Ayuntamiento no es abusiva”. En este sentido, Marcé ha recordado que en 2020, 2021 y 2022 una parte de las tasas se bonificaron por el impacto de la pandemia y que esto ha hecho reducir los ingresos en el consistorio. “Hay que tener un equilibrio razonable entre ingresos municipales y gastos”, ha añadido Marcé, que no ve relación entre la inflación y la factura fiscal del consistorio.

Desde ERC, Miquel Puig ha dicho que los ingresos tienen relación con los gastos y que ahora no se puede pedir rebajar impuestos y tasas si no se negocia el presupuesto, tarea por la que se ha mostrado dispuesto. En cambio, Ferran Mascarell (Juntos) ha pedido no acentuar la presión fiscal, Paco Sierra (Cs) ha reclamado no consolidar “el hacha fiscal del 2020″ y Eva Parera (Valents) ha dicho que bajar impuestos puede servir para “abaratar el coste de la vida”.