Los ocho grandes parecidos entre humanos y monos

Andar, cocinar o razonar son algunas de las similitudes que compartimos con la especia

Un nuevo libro defiende la teoría de que el primer contagio de sida se produjo en 1908 tras el contacto de un chimpancé y un cazador
Un nuevo libro defiende la teoría de que el primer contagio de sida se produjo en 1908 tras el contacto de un chimpancé y un cazador

El hombre y el mono. Desde hace siglos ambos han estado relacionados y han interactuado debido a las grandes similitudes existentes. Los humanos somos una especie animal que pertenece a la orden de los primates, igual que los simios.

Desde el año 2003, el 14 de diciembre se celebra el Día Mundial del Mono. Esta fecha esconde con intriga su creación aunque parece que parte de su popularidad se debe a los estudiantes de la Universidad de Michigan.

Estos tomaron la fecha y la convirtieron en un evento artístico con exposiciones de esculturas, pinturas y hasta fiestas temáticas en honor a todos los simios, no solo los monos.

Actualmente existen cerca de 260 especies de monos repartidas alrededor del planeta. De estas 25 se encuentran en grave peligro de extinción como el lémur negro de ojos azules, el gorila oriental de planicie o llanura, el mono de Dollman.

Las principales causas del peligro de extinción de varias especies de mono, son los cazadores furtivos. Gracias al mercado negro existente en muchos países donde habitan estas especies se cazan este tipo de monos por precios excesivos.

Por ejemplo, comercializar estos animales puede equivaler al precio de 10 fusiles AK-47 y, en algunos casos, llegar a intercambiar algunas armas codiciadas por el primate.

Por esta y otras razones distintas organizaciones medioambientales utilizan este día como plataforma para propagar un mensaje de respeto hacia el simio. Además, esperan que a fecha abogue por el cuidado, respeto y un mejor estilo de vida para los monos de todo el mundo.

Cerca del 99% de la secuencia básica de ADN es igual entre los humanos y un tipo de simio. El chimpancé comparte con nosotros tras unos seis millones de años de evolución unas similitudes enormes. Alrededor de 25.000 genes los convierten en primos hermanos del hombre algo que lleva a compartir hoy grandes similitudes.

Las ocho similitudes entre humanos y chimpancés

  • Caminar sobre dos patas: compartimos el mismo sistema de locomoción que los chimpancés. Gracias a una morfología esquelética prácticamente idéntica con alguna diferencia en la rotación de la pelvis, convierte el sistema de andar de los chimpancés en prácticamente idéntico al de los humanos.
  • Herramientas: la utilización de utensilios para comer o como arma no es exclusiva de los humanos. Los chimpancés, al poder levantar las extremidades para coger comida o materiales también crean sus propias herramientas. Esto les permite ser mucho más avanzados al resto de animales.
  • Reflexionar: poder analizar pensamientos y relacionar acerca de estos es algo que los chimpancés también son capaces de realizar. Son capaces de tomar decisiones según lo que conocen y actuar en consecuencia.
  • Diferenciar el bien y el mal: la moralidad no es exclusiva de los humanos. Este tipo de primates es capaz de identificar aquello que esta bien o no y actuar en consecuencia. Algunos estudios han conseguido demostrar como chimpancés adultos se indignan si otro daña a una cría.
  • Comida caliente: la cocina es uno de los mayores placeres en el mundo humano. En el de los chimpancés esto también parece existir y llegan a ser capaces de cocinar piezas de comida e, incluso, preferirla ante otras. Aunque no controlan el fuego si son capaces de utilizarlo en su beneficio.
  • Memoria numérica: los chimpancés cuentan con una capacidad de memorización de números superior a los humanos en edades tempranas. Asociada a la memoria fotográfica son capaces de recordar grandes secuencias de números.
  • Amistad: una buena relación de amigos puede ser para toda la vida. Esto también sucede en estos simios que llegan a compartir comida, colaborar o, incluso, consolarse entre ellos en momentos de dificultad.
  • Sonreír: dentro de la comunicación ambos primates compartimos esta característica. Como en los casos anteriores, compartimos con el chimpancé la capacidad de mostrar nuestra alegría ante actos que nos hacen felices y que deseamos mostrar a los demás.